El particular sello de la diseñadora latina Carolina Herrera destaca en su propuesta para la primavera-verano del 2015. Su inspiración robó suspiros en la Semana de la Moda celebrada a principios de septiembre 2014, en la ciudad de Nueva York.

La simpleza y delicadas líneas en la estructura de los vestidos son la columna vertebral de esta entrega, interpretada de una forma dinámica y juvenil.

La paleta de colores se compuso de tonos neutros combinados con fuertes tintes de crema, amarillo baby, chocolate claro, fucsia, rojo y negro.

El estampado floral de este año se realizó fotográficamente, para luego ser impreso en la tela. Las siluetas orientales se encontraron con lo moderno, casi arquitectónico.



