• Comunidad

Chajil Siwan, un paseo entre árboles ancestrales

  • Por Roberto Caubilla
07 de septiembre de 2018, 05:09

Los bosques nubosos de Totonicapán tienen magia. Transmiten paz. Por más de 300 años las diferentes especies de coníferas se elevaron en busca de la luz creando un ambiente único.

Esto es posible gracias a comunidades indígenas, como la de Chuamuzán, formada por 50 familias dedicaron a la conservación y reforerestación del bosque desde hace décadas.

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Santos Guerra es uno de los miembros de la comunidad. Desde que recuerda, el bosque y su protección han sido su modo de vida. A sus 66 años, Santos guía con orgullo a turistas a través de los senderos que recorren el parque Chajil Siwan (Guardabarranco, en q'eqchi').

Junto a sus vecinos, se dedica a proteger la flora y la fauna de las 22 hectáreas. Entre el patrimonio natural, destacan los pinos blancos, los colorados y cipreses; además del venado de cola blanca y aves como el pavo de cacho, el quetzalillo o el colibrí de oreja blanca.

Santos siempre se ha dedicado a proteger y conservar el bosque. (Foto: Roberto Caubilla/Soy502)
Santos siempre se ha dedicado a proteger y conservar el bosque. (Foto: Roberto Caubilla/Soy502)

Y esto gracias a la dedicación de los pobladores que consiguieron expulsar a cazadores y a taladores de pino que hace unos años amenazaron su fuente de ingresos.

“Antes había muchos, pero les pusimos un alto y se fueron. Si es un miembro de la comunidad le sancionamos con trabajos en el vivero y con la reforestación de los daños perjudicados”, explicó.

 

La comunidad no acude al Ministerio Público ni al Organismo Judicial ante un problema, sino a la Junta Directiva del parque que convoca a la Asamblea, conformada por un miembro de cada familia, que dicta la pena.

Sin embargo, Santos recuerda que Chajil Siwan es un espacio muy tranquilo. El último gran problema que recuerda fue en 2007 cuando, ante los tribunales de los 48 Cantones, lograron que les reconocieran el bosque como propiedad comunitaria.

  • Mira aquí el video: 

Un proyecto de generaciones

Uno de los cuatro hijos de Santos desarrolló el proyecto turístico y, a partir de 2012, se consolidó el Parque Ecológico Comunitario.

Ninguno de los trabajadores es externo a la comunidad y sus principales ingresos proceden del Programa de Incentivos Forestales (PINFOR) del Instituto Nacional de Bosques.

No obstante, otra parte de ingresos llegan del turismo de los visitantes y actividades que celebran en el salón ambiental rodeado de pinos, cipreses y pinabetes.

Entre las actividades que se pueden realizar están: senderismo, degustar comida típica de la zona como el tobik (caldo de res), deslizarse por el canopy, cruzar el puente colgante, acampar o ver amanecer a más de 2,900 metros de altura sobre el nivel del mar. 

Con la ayuda de estudiantes extranjeros, la comunidad trabajó dos senderos durante tres años y un proyecto de cortafuegos por precaución.

Amor por la comunidad

Santos acentuó que la gente de la comunidad no quiere abandonarla e incluso trabaja por su desarrollo.

El parque cuenta con un restaurante donde poder degustar comida típica de la zona. (Foto: Roberto Caubilla/Soy502)
El parque cuenta con un restaurante donde poder degustar comida típica de la zona. (Foto: Roberto Caubilla/Soy502)

Es por ello que el proyecto se encuentra en una fase de reinversión de los ingresos en mejora de las instalaciones y los servicios para captar mayor turismo. Por ejemplo, se encuentran ampliando el comedor para poder atender a más visitantes.

En la actualidad, el proyecto recibe un promedio de 400 visitantes al mes.

Datos importantes

  • ¿Qué necesitas llevar? Zapatos adecuados para caminar y ropa liviana.
  • Abierto de 8 a 17 horas todos los días
  • Ingreso: Q10 nacional, Q15 extranjero
  • Camping: Q25 por persona 
  • Dificultad senderos: fácil-media
  • Ubicación: Chuamazán km.199 carretera a Quiché (a 7 km de Totonicapán)
  • Correo: parquechajilsiwan@gmail.com
  • Teléfono: 5375-7051
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