Los 87 hinchas chilenos que fueron arrestados por haber invadido el estadio Maracaná de Río de Janeiro para ver el partido del miércoles entre Chile y España tendrán que abandonar Brasil antes del domingo y no podrán regresar mientras dure el Mundial, advirtió hoy la Policía Federal brasileña.
Los chilenos, liberados en la madrugada, ya fueron notificados de que tienen un plazo de 72 horas para salir del país antes de ser deportados de forma sumaria por haber violado el Estatuto del Extranjero, según un comunicado de la Policía Federal.
"Los datos (de identidad de los chilenos) fueron ingresados al sistema (informático) de inmigración de la Policía Federal junto con la advertencia del proceso, lo que impedirá que vuelvan a entrar a territorio nacional durante el Mundial en caso de que decidan regresar a Brasil", asegura el comunicado.
Según la Policía Federal, entre los chilenos detenidos había un menor de edad, cuyo padre también fue notificado de la necesidad de salir de Brasil.




