Los conservacionistas esperan que la colocación de un collar con un Sistema de Posicionamiento Global (GPS) en un ejemplar de leopardo de las nieves en Nepal ayude a encontrar el modo de proteger a esa especie en peligro de extinción.
"Todo lo que sabemos del leopardo de las nieves en los Himalayas está basado en conjeturas", dijo a Efe Maheshwor Dhakal, del Departamento de Parques Nacionales y Conservación de la vida Salvaje del Gobierno del país asiático.
El leopardo de las nieves vive a una altitud de entre 4.000 y 4.900 metros en el norte de Nepal, donde el 25 de noviembre fue capturado uno -bautizado Ghanjenjunga en honor a una deidad local- a los pies de la tercera montaña más alta del mundo, el Kanchenjunga.
El leopardo, de 40 kilos de peso y 193 centímetros de longitud, fue tranquilizado con un dardo, una labor ardua dado el fuerte viento, lo que dificultó la labor del tirador para acertar en el cuello o el muslo a una distancia de ocho metros.
Cada cuatro horas, con el collar puesto, este ya transmitía datos, como la posición, la temperatura del lugar donde se encuentra, la altitud y los movimientos del cuerpo a dos ordenadores situados en Katmandú.
"Esto nos ayudará a desarrollar políticas con las que podremos crear condiciones para su desarrollo, como la forestación y plantación de plantas que hará que haya más presas", añadió.
El leopardo cubrió un área de unos 80 kilómetros cuadrados en el mes en el que ha llevado el GPS. El collar está diseñado para que se desprenda del animal en 2015.
Además, se ha desarrollado un sistema de seguro gracias al cual se paga una pequeña indemnización a los habitantes locales si un leopardo se come su ganado, para tratar de evitar la caza furtiva de la especie.




