06/08/2020

  • Comunidad

La historia de un asalto y de un cáncer que conmueve las redes

  • Por Gustavo E. Méndez
08 de abril de 2019, 10:04
El joven narró en su Twitter uno de los peores momentos de su vida en la ciudad. (Foto: agencias) 

El joven narró en su Twitter uno de los peores momentos de su vida en la ciudad. (Foto: agencias) 

"Perdí mis documentos, mi dinero, mi celular y también perdí mi esperanza en Guatemala; y mis ganas de seguir adelante", narra Ricardo en sus redes sociales, un joven que padece cáncer y que viajó a la capital para ser atendido. En la ciudad vivió una de las peores experiencias de su vida.

El hilo publicado en Twitter cuenta como Ricardo viajó de Chiquimula, el pasado 3 de abril hacia Guatemala. Su destino era una vivienda en zona 11 donde pasaría la noche. Al día siguiente debía acudir al Hospital Roosevelt para solicitar una cita para exámenes y la asignación de una fecha, por lo que madrugar era indispensable.

Su llegada a la ciudad

Su narración comienza en la zona 18 de la capital en la Centra Norte, a donde llegan todos los buses que provienen del oriente del país.

"Llegué a Centra Norte, cansado de viajar cinco horas, ya casi era de noche los taxistas de ese lugar cobran 125 desde ese lugar para Las Charcas", explica Ricardo en sus redes. Por lo que prefirió tomar un servicio que lo dejara en zona 1.

Ricardo por fin llegó a Plaza Barrios en la zona 1, buscó algo de comer pero la inseguridad de los alrededores lo llevó a subirse a un Transmetro y apresurar su llegada a la zona 11. 

  • RECUERDA: 

"La gente que viaja a esa hora no te saluda, no te voltea a ver, porque tiene miedo, desconfianza y lo único que quiere es llegar a su destino", agrega. 

El calvario del Incan

Finalmente, Ricardo llegó a su destino. Pasó la noche en esa casa para luego madrugar y llegar a las cercanías del Hospital Roosevelt. 

"Tomé el Transmetro, llegué al Trébol y caminé, el estómago se me hizo chiquito y recordé como meses antes salía de ese lugar sin nada más que solución salina, y veneno en las venas", agrega Ricardo. 

Al llegar al lugar muy temprano hace la cola respectiva y consigue pasar luego de obtener un número. "En ese lugar no existe empatía por la desgracia ajena, no existe amor por el trabajo ni profesión, nos hemos convertido en un estado corrupto y ladrón con seres programados en asistir a sus horas de trabajo exactas para cobrar un cheque que no alcanza para nada", narra el joven. 

Llegó al Roosevelt a las 5:00 de la mañana y logró salir al mediodía con una orden para exámenes. Ahora necesitaba una cita para ser atendido. Ricardo busca al médico pero este salió por una "complicación", al joven le dicen que vuelva al otro día. 

"Al salir pensé putamadre, vengo desde Chiquimula y solo necesito que me agreguen fecha, quise regresar y abandonarlo todo, pero ya tenía orden de exámenes que no podía pagar y decidí volver al siguiente día", confiesa. 

La pesadilla 

Ricardo regresa al día siguiente. En el Incan le confirman que su cita será para el 8 de julio. "Salí fui feliz de salir de ese desagradable lugar, pero pensaba en cómo hacer esos exámenes más pronto, me decía a mi mismo, no el cáncer no ha vuelto olvidalo". 

Ricardo explica que al volver al Trébol recibió una llamada de su mamá a quién le dijo que todo saldría bien y que su cita sería pronto. "De pronto alguien jaló mi celular y con una navaja al cuello me quitó mi mochila. Sí tenía miedo, me quedé petrificado". 

El joven como pudo regresó a Plaza Barrios y llegó finalmente a Centra Norte, pagó un boleto para Zacapa, ya que solo para eso le alcanzó lo poco que le quedó en los bolsillos. 

"Me bajé en Zacapa y sin nada en las bolsas sentí alivio, sentí haber escapado de esa ciudad que me dejó vulnerable, derrotado, presté un celular y llamé a mi madre a quien le dije que había olvidado mi celular en un bus y que llegaría pronto", explica Ricardo en sus redes. 

Finalmente, la historia de Ricardo concluye con un "perdí mis documentos, dinero y mi esperanza en Guatemala, en mi teléfono se fueron fotos de cuando pasé por quimioterapia, no es algo lindo pero me ayudaba verlas". 

Disculpas y ayuda

La publicación se ha vuelto viral y ha tenido una respuesta positiva. Muchos usuarios que viven en la ciudad le ofrecieron disculpas, otros le indicaron que con gusto le dan albergue temporal para que venga a realizarse sus exámenes.

Los comentarios siguen y siguen, muchos culpan a la corrupción en las instituciones públicas, otros al ajetreo diario que se vive en la ciudad, pero muchos se sintieron terriblemente devastados ya que la historia, aunque sea dolorosa, suena bastante común, a muchos les pasó, a todos nos ha pasado.

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