Daños en la piel, tos crónica, abortos espontáneos y hasta cáncer son los padecimientos que pueden llegar a experimentar las personas que trabajan haciendo manicuras y que se exponen diariamente a los químicos de los cosméticos.
Lo anterior fue revelado por la periodista Sarah Maslin Nir, de "The New York Times", quien recabó el testimonio de 125 empleadas de salones, quienes confirmaron padecer los síntomas mencionados.
Se resalta que para las clientas, el riesgo no es comparable debido al tiempo de exposición a los químicos.

El ftalato de dibutilo (DBP, por sus siglas en inglés), que hace que el esmalte de uñas sea maleable, es uno de los más de 1,300 químicos prohibidos en la Unión Europea.
El tolueno, un tipo de disolvente, puede dañar las funciones cognitivas y del riñón. La exposición constante a esta sustancia durante el embarazo puede "tener efectos adversos en el feto", según la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos.
El formaldehído, un agente endurecedor para uñas, está catalogado como cancerígeno en los humanos por el Departamento de Salud de Estados Unidos.
De los 20 químicos comunes para uñas que ocasionan problemas de salud, enumerados en un folleto que publicó la Agencia de Protección Ambiental, 17 afectan el tracto respiratorio.
Tras la publicación, el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, anunció en un comunicado la creación de una fuerza de tarea multidisciplinaria que combatirá las "prácticas ilegales y las condiciones de trabajo peligrosas" en ese sector.




