En el “ranking” mundial de competitividad, Guatemala ocupó este año el puesto 78 de 144 países evaluados en diversas materias, mejorando 8 puestos en comparación de la medición realizada durante 2013.
Sin embargo, en los temas vinculados a costos asociados al crimen y la violencia, presencia del crimen organizado en el país, la calidad en la educación de ciencias y matemáticas, “despilfarro del Gobierno” y desvió de fondos públicos, entre otras aristas negativas, Guatemala ostenta las peores calificaciones.
El Índice de Competitividad Global es realizado por el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) y que en esta ocasión evaluaron a 144 países, con 119 variables y utilizó datos de la encuesta ejecutiva de competitividad realizada por la Fundación para el Desarrollo de Guatemala (Fundesa).
Juan Carlos Zapata, gerente de Fundesa, destacó que el país se encuentra entre las naciones latinoamericanas con mejores indicadores de competitividad, sin embargo, añadió que “Guatemala todavía es un país peligroso”.
Felipe Bosch, presidente de Fundesa, destacó que Guatemala tiene muchos problemas, pero es parte de los retos que el país debe enfrentar. “Aún tenemos mucho por avanzar”, agregó.
Ventajas competitivas
Juan Carlos Paíz, comisionado Presidencial para la Competitividad, señaló que el país mejoró su posición a nivel internacional. Ello se logró debido a que se redujo la presencia de “malaria”, incrementó la capacidad de banda ancha por usuario, se redujo el tiempo para abrir un negocio, entre otras cosas.
Desventajas competitivas
Entre las desventajas se encuentra en primer lugar el crimen organizado, la corrupción en instituciones del Estado, una inadecuada infraestructura (pese a que su percepción mejoró), burocracia e ineficiencia gubernamental, fuerza laboral poco adecuada, inestabilidad política, entre otras.
“Tenemos cosas que mejorar en infraestructura. Está en marcha la expansión de ambos Puertos, se tiene que hacer una propuesta para mejorar el Aeropuerto Aurora, mejorar la capacidad de banda ancha, educación”, concluyó Paiz.




