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Historia de la estación del ferrocarril en Cabañas y el progreso sobre rieles

  • Con información de Juan Carlos Aquino/Colaborador
17 de marzo de 2026, 12:03
La estación de Cabañas fue inaugurada a inicios del siglo XX. (Foto: Juan Carlos Aquino/Colaborador)

La estación de Cabañas fue inaugurada a inicios del siglo XX. (Foto: Juan Carlos Aquino/Colaborador)

Descubre la historia de la antigua estación del ferrocarril en Cabañas, Zacapa. Un relato sobre el progreso que llegó sobre rieles a principios del siglo XX, transformando el comercio y la vida social de una región que creció al ritmo del vapor.

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La antigua estación del ferrocarril en Cabañas, Zacapa, no es solo un conjunto de estructuras que resisten al tiempo; es el símbolo de una era donde el progreso llegaba sobre rieles y la identidad de un pueblo se forjaba entre locomotoras.

Inaugurada a principios del siglo XX, esta terminal se convirtió en el motor económico y social de la región, transformando la vida de generaciones que hoy recuerdan con nostalgia el silbato del tren.

Aún se pueden apreciar los rieles a un costado de la estación. (Foto: Juan Carlos Aquino/Colaborador)
Aún se pueden apreciar los rieles a un costado de la estación. (Foto: Juan Carlos Aquino/Colaborador)

La historia ferroviaria en la zona cobró fuerza tras la llegada del tren a Zacapa en 1895. Según relata el historiador y escritor José María Chacón, las primeras estaciones, incluida la de Cabañas, eran construcciones de madera sostenidas por pilones de cemento.

Cabañas se consolidó como un punto logístico vital donde convergían mercaderías destinadas a Usumatlán, San Diego y las aldeas del Rosario.

Fachada de lo que una vez fue la estación del ferrocarril en Cabañas. (Foto: Juan Carlos Aquino/Colaborador)
Fachada de lo que una vez fue la estación del ferrocarril en Cabañas. (Foto: Juan Carlos Aquino/Colaborador)

En aquella época, el comercio crecía gracias a la presencia de comerciantes extranjeros, como los recordados señores Chew y Chang, quienes establecieron almacenes que surtían a toda la región. "Aquí venían en carretas de bueyes a traer la mercadería, porque el ferrocarril era el único medio de transporte eficiente ante las precarias carreteras de terracería", indicó Chacón.

La historia de la estación también está marcada por la tragedia. En octubre de 1949, un fenómeno climático desbordó el río y arrasó por completo con la estructura original. En medio del desastre, emerge la figura del telegrafista don Abraham Ayala, quien arriesgó su integridad para rescatar la caja fuerte de la estación, objeto sagrado donde se resguardaban valores y boletos.

Aún existe la vivienda donde dormía el personal de la estación. (Foto: Juan Carlos Aquino/Colaborador)
Aún existe la vivienda donde dormía el personal de la estación. (Foto: Juan Carlos Aquino/Colaborador)

Los telegrafistas eran los guardianes del tiempo; operaban hermosos relojes americanos y coordinaban la estricta puntualidad que caracterizaba al sistema. "El ferroviario se distinguía por su reloj de bolsillo con cadena; la precisión era una ley", añade el historiador.

Para quienes estudiaron en décadas pasadas, el tren era el puente hacia el futuro. Los viajes hacia Zacapa para conectar con Chiquimula o la capital costaban apenas 15 centavos, una cifra que, aunque pequeña hoy, representaba un gran esfuerzo para las familias de entonces.

El tanque de agua que se usaba en la estación aún permanece en el sitio. (Foto: Juan Carlos Aquino/Colaborador)
El tanque de agua que se usaba en la estación aún permanece en el sitio. (Foto: Juan Carlos Aquino/Colaborador)

Era imposible pasar por Cabañas sin probar los famosos cocos de doña Julia o doña Juvelina. Por solo cinco centavos, los pasajeros recibían su coco pelado con destreza, una tradición que se convirtió en el sello gastronómico de la parada.

Hoy, al recorrer los restos de la estación, cada rincón parece susurrar historias de reencuentros y despedidas. Recordar la estación de Cabañas es, en palabras de Chacón, una forma de mantener viva la memoria de un pueblo que creció al ritmo del acero y el vapor.

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