El arquitecto Jorge Mario Cordón López presenta su nuevo libro sobre el terremoto de 1976 en Guatemala, destacando su labor en la reconstrucción de San Juan Comalapa y la gestión cultural en Coatepeque. Conozca la trayectoria literaria y social del fundador de la Casa de Bellas Artes, un referente de la arquitectura vernácula y la identidad guatemalteca.
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El arquitecto Jorge Mario Cordón López no solo ha dejado una huella imborrable en el paisaje urbano de Guatemala, sino también en las páginas de la historia y la literatura regional.
Nacido en 1947 en Coatepeque, Quetzaltenango, trasladó su residencia a la ciudad de Guatemala para formarse profesionalmente. Graduándose como arquitecto en la Universidad de San Carlos, una base académica que pronto pondría al servicio de las causas más nobles.

Su faceta como escritor y apasionado gestor cultural lo ha consolidado como un guardián de la memoria colectiva.
A través de su producción bibliográfica, ha rescatado la identidad, el arte y los acontecimientos que han marcado a su sociedad, convirtiendo la escritura en otra forma de servicio al prójimo.
Dentro de sus libros publicados, destaca una bibliografía diversa que abarca la investigación técnica, la crónica local y el homenaje artístico.

Entre sus obras más célebres se encuentran Arquitectura Vernácula de Coatepeque: Historia, un análisis profundo sobre las raíces constructivas de su tierra natal; Mathamba: Su vida e historia, un emotivo relato biográfico; la recopilación de la Obra poética de Elsa Trangay, donde rescata la sensibilidad lírica de la región; y la cronología sobre la Historia de fundadores del Club de Leones.
El punto cumbre de su producción literaria actual se centra en su nuevo libro publicado con motivo de los 50 años del terremoto de 1976. Esta obra monumental no es una simple recopilación de datos, sino un testimonio vivo e histórico narrado desde las entrañas de la catástrofe.

El arquitecto, quien vivió en primera línea el proceso de reconstrucción tras el devastador sismo del 4 de febrero de 1976, plasma en estas páginas las crónicas, los desafíos técnicos y las conmovedoras historias de resiliencia humana del pueblo chimalteco. Este lanzamiento se perfila como un documento de consulta obligatoria para comprender la gestión de desastres y la solidaridad en la historia del país.
Su impecable labor de reconstrucción en San Juan Comalapa tras el terremoto de 1976 marcó el inicio de una vocación volcada hacia el bienestar social, mérito que la comunidad internacional reconoció en 1990 al otorgarle la medalla de oro en el encuentro de la Unión Internacional de Arquitectos (UIA) en Guadalajara, México.

Gracias a una beca otorgada por la Organización de los Estados Americanos (OEA), viajó a México para cursar una maestría en Arquitectura; durante su estancia en Baja California, lideró proyectos habitacionales para familias de escasos recursos.
Posteriormente, llevó su experiencia a los Estados Unidos, donde trabajó para la prestigiosa agencia federal FEMA (por sus siglas en inglés, Agencia Federal para el Manejo de Emergencias) como inspector de viviendas para damnificados por desastres naturales, demostrando que su compromiso con la humanidad no conocía fronteras.

En 2014, decidió retornar a su natal Ciudad de las Gardenias para sembrar las semillas del arte y el conocimiento. Con ese ideal, fundó en 2017 la Casa de Bellas Artes, institución de la cual es director actual. Este centro cultural opera como un espacio completamente gratuito para niños, jóvenes y adultos interesados en la pintura y la lectura.
Siempre en constante evolución, el centro aperturará este año un nuevo espacio dedicado a la música, consolidando el gran sueño de Cordón: democratizar el acceso a la cultura y la educación artística en su comunidad.




