Juan Sisay, reconocido como el primer pintor indígena de Santiago Atitlán, dejó un legado invaluable de la cultura tzutujil. Su obra, cargada de colores vibrantes y crónicas visuales de costumbres, alcanzó colecciones internacionales.
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Juan Sisay fue un artista guatemalteco pionero, reconocido por ser el primer pintor indígena de Santiago Atitlán y una figura fundamental en el arte naïf de Guatemala.
Su obra, cargada de colores vibrantes y detalles minuciosos, da testimonio visual invaluable de la vida, la cultura y las tradiciones del pueblo tzutujil asentado a orillas del lago de Atitlán.

Comienzos
Nacido en una familia campesina en 1921, Sisay se dedicó inicialmente a trabajos manuales, como el transporte de productos al mercado.
Su vocación artística despertó de forma fortuita en 1947, cuando observó a un turista que pintaba la iglesia local.
El extranjero le regaló algunas pinturas, con las que Sisay completó su primera obra y la vendió por un dólar, suma considerable en aquella época.

A partir de este encuentro, Sisay se convirtió en un artista autodidacta. Su estilo inicial mantuvo una encantadora peculiaridad que atrajo la atención de coleccionistas locales y conocedores del arte moderno internacional.
Su fama creció en las décadas siguientes, y en sus obras llegaron a exponerse en países como Francia (donde recibió la ayuda de Miguel Ángel Asturias, entonces embajador de Guatemala), Italia, España y Estados Unidos.
Durante un viaje a Estados Unidos, incluso tomó clases de pintura y dibujo, lo que, según se informa, influyó en su transición hacia la pintura de individuos específicos en lugar de figuras genéricas.

Temática
Los lienzos de Sisay son crónicas visuales de la vida cotidiana, el sincretismo religioso (como la veneración de Maximón, figura central en Santiago Atitlán), las costumbres y el entorno natural del lago.
Su sentido de la composición simple y directa, junto con su maestría en el color, hicieron que su obra conectara profundamente con el público.
Con los años, su obra se incorporó a las colecciones permanentes de recintos como el Museo de Arte Moderno de Nueva York y el Museo Nacional de Arte Moderno Carlos Mérida en Guatemala.

Legado
Más allá de su arte, Sisay fue un líder respetado en su comunidad y participó activamente en Acción Católica. Su labor también fue cultural, al documentar y preservar visualmente las tradiciones tzutujiles.
Sin embargo, su vida terminó trágicamente en el contexto del conflicto armado interno de Guatemala: fue asesinado frente a su casa en Santiago Atitlán en abril de 1989, a la edad de 68 años.
Su muerte dejó un vacío significativo en la comunidad artística guatemalteca, pero su trabajo sigue vivo, celebrando la rica herencia cultural de su pueblo natal.

Hoy, los lienzos de Juan Sisay continúan narrando la historia cotidiana y espiritual de su pueblo, y su legado permanece vigente en museos y colecciones internacionales, donde su obra sigue mostrando la vida y cosmovisión tzutujil, consolidándolo como una figura clave del arte naïf guatemalteco.





