La Parroquia San Francisco de Asís Quezaltepeque, Chiquimula, es una joya histórica construida entre 1756 y 1776, conocida por albergar cuatro imágenes únicas de San Francisco, incluyendo el Justiciero usado en juicios coloniales.
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Pese a sufrir daños por el terremoto de 1976, la Parroquia San Francisco de Asís fue objeto de una vital reconstrucción. Hoy, la comunidad de Quezaltepeque impulsa la vida pastoral y consolida nuevos oratorios, reafirmando el legado histórico y la fe de sus feligreses.

La Parroquia San Francisco de Asís, en Quezaltepeque, Chiquimula, fue construida entre 1756 y 1776 bajo la dirección inicial del presbítero Juan Antonio Barahona Gallardo.
En esta existen cuatro imágenes de San Francisco: la que se encuentra en la iglesia; el Visitador, que pasa visitando las comunidades y entra dos veces en la iglesia (el 4 de octubre, día del santo patrón y de la fiesta patronal).
Existe también el Conquistador, que tiene su propia cofradía y lugar, pero nunca entra al templo, aunque los padrinos de la cofradía sí acuden a practicar su fe. También existe el Justiciero, que usaban en la época colonial para los juicios.

Aunque la parroquia fue inicialmente impulsada por Juan Antonio, la terminó su hermano José. El constructor era discípulo de Diego José de Porres, que años antes había construido la Basílica del Señor Crucificado de Esquipulas.
La iglesia es de una sola nave, la cual fue edificada por fray José Antonio Márquez. Esta se partió en dos durante el terremoto de 1976, por lo que tuvo que ser reconstruida desde 1980 al 1986 con la ayuda de Adveniat (organización religiosa de la Iglesia católica alemana dedicada a la ayuda a Latinoamérica) y el esfuerzo del pueblo noble.

En su inicio la obra fue dirigida por fray Francisco Gaca y concluida por fray Francisco Pietruch. Su altar mayor fue tallado por el artista Fidel Guerrero, de Antigua Guatemala.
Más oratorios
De 1997 a 2000 se han construido nueve nuevos oratorios en las comunidades de Recibimiento, Chiramay, Piedras Gordas, Azacualpa, Santa Cruz, Cruz de Piedra, Encuentros Abajo, San José Cubiletes, Limón Posa.
El fray Julio Calel, representante de la Parroquia de Quetzaltepeque, expuso las líneas pastorales que se están impulsando para promover la participación activa de los feligreses, el acompañamiento a las familias y el fortalecimiento de la vida comunitaria.

Subrayó la importancia de mantener un trabajo articulado entre líderes locales, agentes pastorales y autoridades eclesiásticas.
Asimismo, los religiosos Julio Ramírez y Javier Méndez destacaron la relevancia de promover espacios de formación, diálogo y colaboración que contribuyan a consolidar una comunidad más unida, solidaria y orientada a los valores cristianos.





