Samsung Electronics anunció hoy una caída en su beneficio neto del 19.5 por ciento interanual entre abril y junio que responde en parte a la intensificación de la competencia y a la tibia acogida de su nuevo "smartphone" insignia, el Galaxy S5.
El beneficio neto de la firma en el segundo trimestre fue de 6.25 billones de wones (4,540 millones de euros, 6,090 millones de dólares), mientras el beneficio operativo quedó en 7.19 billones de wones (5,230 millones de euros, 7,000 millones de dólares), un 24.59 por ciento interanual menos y el volumen más bajo en dos años.
Mientras, los datos reflejan una intensificación de la competencia en el mercado de los dispositivos inteligentes, motivada en parte por la irrupción de los fabricantes chinos en los segmentos medio y bajo.
Samsung abarcó el 25.2 por ciento del mercado mundial de "smartphones" en el periodo abril-junio, una cifra considerablemente menor comparada con el 32.3 por ciento del mismo tramo del año pasado, según datos de la consultora estadounidense IDC.




