25/06/2021

  • Salud

Síndrome de la Caverna, el fenómeno que afecta salir de casa

  • Con información de Infobae
24 de mayo de 2021, 09:05
Un gran porcentaje de la población prefiere quedarse en casa donde se sienten seguros. (Foto: Pixabay)

Un gran porcentaje de la población prefiere quedarse en casa donde se sienten seguros. (Foto: Pixabay)

Salir a la luz después de un año encerrado está demostrando ser una transición difícil para algunas personas, a este desorden se le conoce como el síndrome de la cueva.

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Estados Unidos es uno de los países donde la vacunación contra el Covid-19 ha avanzado a pasos agigantados lo que ha permitido que algunas actividades al aire libre o con mayor número de asistentes empiecen a ser cada vez más constantes.

Pese a ello, son muchos los ciudadanos que aún no se atreven a retomar con normalidad su vida, temen comer en restaurantes o verse con personas fuera de su círculo de seguridad, además de continuar usando mascarilla a manera de prevención.

“Después de un año de aislamiento, muchas personas que han desarrollado una comprensión íntima de lo que significa aislarse socialmente tienen miedo de volver a sus vidas anteriores, a pesar de estar completamente vacunadas”, advierte Mathew Patkinson, psiquiatra especializado en episodios traumáticos de la Universidad de Boston.

Incluso, hay un nombre para este desorden: el síndrome de la cueva. Salir a la luz después de un año encerrado está demostrando ser una transición difícil para algunas personas.

Jacqueline Gollan, profesora de Psiquiatría y Ciencias del Comportamiento en la Northwestern University, dice que adaptarse a la nueva normalidad, sea lo que fuera, llevará tiempo.

“Los cambios relacionados con la pandemia crearon mucho miedo y ansiedad debido al riesgo de enfermedad y muerte, junto con las repercusiones en muchas áreas de la vida. A pesar de que una persona puede estar vacunada, todavía puede tener dificultades para dejar de lado ese miedo, porque está sobrestimando el riesgo y la probabilidad”.

Algunas personas consideran que mantenerse alejado de las aglomeraciones es saludable. (Foto: Freepik)
Algunas personas consideran que mantenerse alejado de las aglomeraciones es saludable. (Foto: Freepik)

Un estudio de la Asociación Estadounidense de Psicología informó que el 49% de los adultos encuestados anticiparon que podrían sentirse incómodos al regresar a las interacciones presenciales cuando termine la pandemia. Asimismo, la investigación encontró que el 48% de quienes recibieron la vacuna contra el Covid-19 dijeron sentirse de la misma manera.

Alan Teo, profesor asociado de Psiquiatría en la Universidad de Ciencias y Salud de Oregon, atribuye el síndrome de la cueva a tres factores: hábito, percepción de riesgo y conexiones sociales.

“Tuvimos que aprender el hábito de usar tapabocas, el distanciamiento físico o social, no invitar a la gente. Es muy difícil romper un hábito una vez que se lo adquiere. Existe una desconexión entre el riesgo real y lo que la gente percibe como riesgoso”. Teo agrega que hay un enfoque en “el riesgo de infección y muerte en lugar del riesgo de morir por estar solo y desconectado”.

Las personas se resisten a reanudar sus vidas anteriores al Covid-19 por diferentes razones.

Algunos todavía tienen un miedo extremo a la enfermedad, mientras que otros no quieren renunciar a lo que encontraron que eran los beneficios positivos que obtuvieron del aislamiento forzado y la soledad.

Muchos estudiantes, por ejemplo, en realidad han preferido su estilo de vida pandémico, especialmente por el dinero que han ahorrado al asistir virtualmente a la universidad. La vida después de la pandemia significa que tendrían que volver a mudarse de donde viven a donde estudian, y pagar un alquiler para ir a las clases a las que pudieron tomar desde casa.

Algunos pacientes requerirán un tratamiento más especializado ante este fenómeno de salud mental. (Foto: Freepik)
Algunos pacientes requerirán un tratamiento más especializado ante este fenómeno de salud mental. (Foto: Freepik)

¿Qué se puede hacer si alguien tiene miedo de salir? ¿Las personas que padecen el síndrome de la cueva necesitan tratamiento profesional o solo un poco más de tiempo de adaptación? Gollan dice que todo depende del nivel de gravedad. Si una persona tiene síntomas de cansancio, depresión o ansiedad, aconseja medidas que le brinden un sentido de propósito en la vida: meditación, trabajo de fe, oración, tocar o escuchar música.

El tratamiento para los niveles más extremos de ansiedad requiere una psicoterapia eficaz con un profesional de la salud mental que pueda ofrecer terapia cognitiva u otros tratamientos que expongan gradualmente a una persona a una situación estresante para resolver sus miedos.

A veces también se pueden usar medicamentos. Teo dice que hay un tipo de pensamiento distorsionado de que tal vez las cosas mejoren más adelante.

“Según lo que entendemos sobre la inmunidad y las variantes que se incorporan, es todo lo contrario”, añade. Los especialistas coinciden en alertar sobre las dificultades sociales y psicológicas de volver a la normalidad, con extremas dudas sobre qué quedará en las mentes de las personas y en sus comportamientos cuando la última ola haya pasado.

*Con información de Infobae

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