Cuando pensamos que todo está perdido en el mundo, con la preocupación y el estrés diario de diversas situaciones adversas como la violencia, la inseguridad y el racismo, historias como esta nos muestran que aún hay esperanza y que no todo está perdido.
Una niña de 10 años demostró que para entablar una amistad no hay imposibles y que la barrera idiomática puede ser derribada con voluntad y determinación.
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Rafael Amaya, un niño mexicano que recién se mudó a California, inició sus estudios en la escuela Paloma, ubicada en Temecula, California, donde se sentaba solo a la hora del recreo y del almuerzo, debido a que no tenía amiguitos con quien compartir el mejor momento de la jornada escolar.
Al ver esto, Amanda Moore de 10 años, decidió invitarlo a sentarse con ella a pesar que el niño todavía no domina el inglés, lo cual no fue impedimento para la pequeña, quien tampoco domina el español. Decidida a ayudar a su nuevo amigo y como buena millennial recurrió a la tecnología para acercarse a Rafael.

Con la ayuda del traductor de Google, Amanda le escribió una amistosa carta con la que lo invitó a sentarse con él en la hora del almuerzo, historia que se hizo viral en las diversas redes sociales, gracias a que la madre de bondadosa niña, orgullosa de su acción, compartió la carta en Facebook, la cual trascendió al punto que el canal 6ABC fue a la escuela en busca de los niños para entrevistarlos.
Por una parte, Amanda recalcó que el idioma no era un impedimento para hacer amigos y por la otra, Rafael se declaró feliz por tener una nueva amiga, diciendo que la carta era la primera que había recibido en su vida y que estaba seguro de que su amistad duraría para siempre…
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Para reconocer la buena acción de Amanda, la escuela la nombó “estudiante del mes”.
Definitivamente, en el mundo hacen falta muchas Amandas para lograr cambios en beneficio de toda la humanidad.
* Con información de Sopitas




