El Polo, conocido como el deporte de los reyes, se originó en Persia (actual Irán) hace más de 2,600 años, como un entrenamiento militar para la caballería. Difundido por Asia, fue formalizado por británicos en la India en el siglo XIX, llegando a ser olímpico y consolidándose en Argentina como deporte nacional. Ahora, su práctica en Guatemala ha sido constante, y con ello el crecimiento entre los amantes de esta disciplina, y ahí se encuentran Rosario Yanes y Mariana Beltranena, quienes son las únicas dos mujeres que lo practican en el país.
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Actualmente, son las reinas de este deporte en Guatemala. Rosario y Mariana, se han consolidado en el Polo por su buen desempeño en las canchas, al punto, de que en la temporada 2026, Yanes conquistó la Copa Argentina y Beltranena ganó el Campeonato de Bajo Handicap.

"Es una gran experiencia competir contra hombres, ganar los torneos, jugar las competiciones contra ellos, eso me brinda una gran felicidad. Cuando tenía 15 años se me dio la oportunidad y la aproveché. Mi juego ha evolucionado, he avanzado, pero creo que dominar aún los nervios, canalizarlo a través de mi mente, será clave para obtener un mejor desempeño", comentó Yanes, quien tiene 19 años de edad.
Para Mariana crecer entre caballos ha sido parte de su vida. Se familiarizó con la equitación desde que tenía cinco años, y ahí nació su eterno romance con este tipo de deportes, los cuales, la han llevado a brillar en la práctica del Polo.
"Desde niña me familiaricé con los caballos, la pista, el silencio antes del primer obstáculo haciendo equitación. Crecí compitiendo, viajando por varios países, practicando el salto. Recuerdo mucho las giras por México, Centroamérica, y los entrenamientos en Alemania, eso me ayudó mucho a desarrollarme en este deporte", comentó Beltranena.

Pero hubo un momento que marcó la carrera de Beltranena, dentro de la práctica de este deporte a alto nivel. "Fue en el campo de unos amigos, sufrí una caída, y quedé atrapada por un estribo, el caballo me arrastró mucho, el miedo fue muy grande, dejé de montar por mucho tiempo, pero volví a montar gracias al apoyo de mi padre y mis entrenadores, fue un gran reto personal, y con el tiempo comprendí que fue uno de las decisiones más importantes de mi vida", comentó.
Yanes se ha enfocado en los últimos años a perfeccionar su técnica en el Polo, pero no olvida sus estudios. "Estoy absolutamente segura que este año comenzaré a estudiar Ciencias Jurídicas y Sociales, eso es lo que me apasiona", comentó la jugadora, que, sin duda, seguirá en la práctica de este deporte.
Para Beltranena, la práctica del Polo llegó de manera inesperada. "Vivía en Madrid (España), regresé a Guatemala y mi hermano tenía que competir con su equipo, un jinete ya no pudo participar y me dijo que yo jugara, no sabía nada del Polo, solo sabía montar a caballo. Un día antes agarré el taco, empecé a pegarle a la pelota, y así me inicié", comentó.
Ahora las cosas han cambiado para Mariana, ya que la práctica del Polo se ha convertido en parte de su vida. "Jugar con el nombre de La Magonolia es en honor a mi padre, fue un legado que nos dejó. La Magnolia es una responsabilidad, es un orgullo, no es solo un equipo, es una historia, es familia, y una leyenda que seguimos escribiendo junto a mis hermanos en la cancha".




