El guatemalteco dueño de una panadería en Estados Unidos fue arrestado y señalado de agresión a la autoridad. Sin embargo, testigos y las pruebas arrojan lo contrario.
EN CONTEXTO: Guatemalteco dueño de panadería El Quetzal se entrega al ICE por su familia
El arresto de Jacob Zapeta Castro ocurrió en Lake Worth Beach, una ciudad del condado de Palm Beach, Florida, Estados Unidos, el pasado 9 de julio.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Patrulla de Carreteras de Florida (FHP) señaló al guatemalteco de estar ilegal.
"Castro intentó embestir el vehículo del agente del ICE", luego salió de su propio auto y se "atrincheró" en un negocio indicaba el reporte de un agente del ICE.
También ICE agregó que Zapeta había sido deportado varias veces de Estados Unidos, además cuenta con antecedentes penales relacionados con un caso de conducir bajo los efectos del alcohol en el condado de Palm Beach en 2012.
Sin embargo, los señalamientos realizados durante su arresto han quedado bajo cuestionamiento debido a testimonios y hechos que contradicen esa versión.
El Centro Maya Guatemalteco (GMC) afirmó que Zapeta contaba con un permiso de trabajo y una licencia de conducir vigentes, así como un registró de seguro social en el país.
También se conoció que las autoridades no contaban con una orden judicial para ingresar al establecimiento ni con una orden de arresto específica contra Zapeta o alguna de las personas presentes en el lugar.
El guatemalteco se entregó a los agentes, a cambio de no proceder por sus empleados ni por ninguno de sus clientes, de una manera pacífica ante el despliegue masivo de policías en el sector.
Un negocio próspero
Zapeta y su familia administraban una panadería muy conocida en el sector.
El Quetzal Panadería y Cafetería vende antojitos típicos guatemaltecos, pan artesanal y una experiencia cultura chapina en los Estados Unidos.
El día del arresto, sus hijos presenciaron cómo se entregó para evitar que las fuerzas de seguridad ingresaran al lugar.
Mariana Blanco, directora del GMC, señaló que el caso podría sentar un precedente y cuestionó las acciones del ICE: "Si en el futuro pueden decidir que cualquiera que entre en una propiedad privada es un fugitivo, eso sentará un precedente peligroso".
La organización brinda acompañamiento a la familia de Zapeta tras su arresto.
"Papi, te quiero", dijo uno de los hijos de Zapeta durante el momento de su aprehensión.
Las autoridades siguen si oficializar que crimen se le acusa mientras el migrante guatemalteco guarda prisión.





