-
Cada cascaron se vende por Q25, para ayudar a la lucha de los niños con cáncer. (Foto: Esteban Biba/Soy502)
Muchos niños crean a sus personajes favoritos de películas, en este caso Olaf de la animación Frozen. (Foto: Esteban Biba/Soy502)
El arte de los cascarones es de mucha calidad, y cada uno es coleccionable. (Foto: Esteban Biba/Soy502)
Escuelas y colegios donan artes de mucha calidad. (Foto: Esteban Biba/Soy502)
Cada quetzal recaudado es destinado a los niños con cáncer. (Foto: Esteban Biba/Soy502)
El movimiento Pintando Sonrisas con Cascarones se realiza desde hace 5 años y cada año más personas se unen. (Foto: Esteban Biba/Soy502)
El movimento comenzó por el impulso del Doctor Augusto Hurtarte Estrany. (Foto: Esteban Biba/Soy502)