Hemos vivido la revolución de internet en todos los aspectos de nuestras vidas: educación, comercio, leyes, comunicación, etc. Se han revolucionado todos los mercados y han caído rendidas muchas empresas a los pies de la web. Blockbuster murió a la sombra de Netflix. Borders, Circuit City y hasta parte de Best Buy fueron derribadas por Amazon. La industria de la música aún se sigue ajustando 11 años después del cierre de Napster. Hollywood está cambiando sus estrategias de cine y televisión drásticamente. Toda la industria de telecomunicación, periódicos, empresas de telefonía, televisión, etc., se han visto forzadas a revisar su operación si quieren sobrevivir el siglo. ¿Cuál es el siguiente sector que sufrirá las consecuencias? Busca en tu billetera.
El dinero es una de esas cosas de la vida que tomamos por sentado. No muy sabemos cómo funciona y creemos que siempre funcionará igual. Antiguamente todo se intercambiaba por medio de trueque, esto evolucionó a la moneda nacionalmente centralizada que utilizamos hoy día (quetzales, dólares, etc.). Lastimosamente hemos sido espectadores e inevitables partícipes de su imparable caída, cortesía de la inflación, deuda, crisis, etc. Actualmente todas las monedas están en constante declive. Pareciera que el sistema financiero mundial vive al borde del colapso. Pero el internet, lleno de trucos nuevos, viene al rescate a través de la creación de la moneda digital. Y su presentación más popular hasta el momento es BITCOIN (BTC).

La moneda digital es la moneda del futuro. Desde su creación, BTC ofrece todas las ventajas de una moneda centralizada tradicional y ninguna de sus desventajas. Para comenzar es descentralizada, lo cual la obliga a seguir las reglas de libre mercado. Es decir, el valor del BTC no puede ser manipulado, la inflación es prácticamente nula. Segundo, las transacciones en BTC son completamente anónimas. Todo intercambio de BTC se hace por medio del uso de lenguaje cifrado y firmas digitales. BTC es actualmente la moneda más segura y anónima en existencia. Hasta el momento nadie ha podido falsificar un BTC y nadie ha “hackeado” sus algoritmos. Cualquier programador experto podrá dar fe que esto no sucederá. Tercero, la programación completa es a código abierto, lo cual la hace completamente transparente al permitir que cualquiera revise su código fuente y haga notar sus debilidades para mejorarlo. Añade a esto que no hay necesidad de intermediarios (bancos) para validar operaciones, lo cual la convierte en una moneda intocable. Pero como toda moneda, solamente funciona si me la aceptan para comprar las cosas que quiero.
Actualmente ya puedes comprar tantos artículos y servicios utilizando BTC que sería imposible listarlos. Hay miles de sitios web que aceptan BTC. Puedes adquirir BTC por medio del mercado de divisas, cambiando dólares por esta moneda. La misma moneda que inició en 2009 con un valor frente al dólar de 1BTC = $0.0008, hoy día está a 1BTC = $216.00 al terminar de escribir este espacio. Compare con el quetzal Q1 = $0.13. ¡Y el Quetzal lleva casi 90 años de existir!
Las implicaciones de una moneda como BTC aún no se pueden ver en su máximo esplendor. Falta mucho camino por recorrer y solamente el tiempo nos dará una idea. Desde cómo cobrar impuestos hasta el otorgamiento de financiamiento y la competencia de otras monedas que competirán por el puesto más alto, el BTC vino a quedarse para reinventar el mercado monetario mundial. Bienvenida sea la moneda digital al mundo. Mientras mantenga sus características esenciales, ésta marcará el paso para la revolución monetaria del siglo 21. ¿Qué otras sorpresas nos traerá la era “.com”? ¿Cuéntanos, cómo usarías tú el Bitcoin?




