El Clásico 286 del futbol guatemalteco vuelve a acaparar la atención de miles de aficionados en el país, sin embargo hace apenas un año, cuando se jugaría la edición 278, se escribió uno de los capítulos más negros de la historia de balompié nacional, cuando una turba de seguidores de Municipal atacó y mató a un seguidor de Comunicaciones, en cercanías al estadio del Trébol. Tras ese hecho, poco o nada cambió en el fútbol guatemalteco.
Este 27 de abril será otro día triste para la familia Díaz, que desde hace un año sufre y llora la pérdida de uno de sus integrantes, la primera victima mortal que dejó el odio entre equipos contrarios en el futbol guatemalteco.
Pese a que muchos sectores alzaron la voz, lo que parecía el comienzo de una serie de cambios importantes dentro de las estructuras del deporte más popular en Guatemala, poco a poco se fue apagando y como suele ocurrir, todo quedó en promesas.
Reuniones urgentes convocadas por el Consejo Nacional del Deporte, apariciones públicas del Ministro de Gobernación, Mauricio López Bonilla, quien con bombos y platillos presentaba drones, cámaras y todo un despliegue de seguridad, pero la euforia duró dos partidos, y una iniciativa de Ley contra la violencia en los estadios, que no pudo ser conocida nunca.
El Ministro de Gobernación asegura que no hubo voluntad de parte de la Federación de Fútbol o la Liga Nacional para coordinar esfuerzos. “Lo probamos y llevamos a varias canchas. Hasta ahora no hemos recibido ninguna solicitud de la Liga Nacional o de la Fedefutbol”, indica.
Del lado de los Federativos, se prohibió el accesos a la afición visitante, también estaban vetadas las porras o barras bravas, cuestión que no se cumplen pues los grupos organizados siguen llegando a los estadios, cantan, queman pirotecnia y cuelgan sus mantas que muchas llevan impresos mensajes que incitan a la violencia.
“Las medidas han servido, sin embargo la disposición termina en este torneo, por lo que ya tenemos un plan alterno, el que presentaremos al Comité Ejecutivo de la Fedefutbol, para su aprobación y posterior presentación a los clubes”, explica Renato Durán, Secretario General de la Fedefutbol.
Lo más probable es que a partir del torneo Apertura 2015, se permita que la afición visitante vuelva a las canchas, además que las barras bravas tengan acceso ilimitado.
En cuanto a los esfuerzos por crear una Ley que persiga y castigue a los violentos en los estadios, la misma fue presentada al a Comisión de Deportes, en donde obtuvo dictamen favorable y se espera que, cuando se retome la agenda legislativa, esta llegue al pleno y con un poco más que suerte sea por fin discutida y aprobada.
“La ley tiene dictamen favorable y esperamos que este año pueda ser llevada al pleno. Con un poco de voluntad política podemos dejar un verdadero legado al fútbol guatemalteco”, refirió Luis Fernando Pérez, presidente de la Comisión de Deportes del Congreso.




