Fundaeco y Amsa impulsan un programa de conservación y monitoreo biológico en el Lago de Amatitlán, logrando identificar más de 100 especies de aves. Esta alianza busca la restauración ecológica de la cuenca y la protección de aves migratorias
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La Fundación para el Ecodesarrollo y la Conservación (Fundaeco) y la Autoridad para el Manejo Sustentable de la Cuenca y del Lago de Amatitlán (Amsa) unen esfuerzos para impulsar acciones de monitoreo, conservación y recuperación ambiental.
Esto con el objetivo de garantizar la supervivencia de especies de fauna y flora en el Lago de Amatitlán, uno de los ecosistemas más afectados por la contaminación en el país.

Desde 2022, ambas entidades desarrollan un programa conjunto de monitoreo biológico que ha permitido identificar más de 100 especies de aves, incluyendo al menos 36 migratorias neotropicales.
Estos estudios han confirmado que, pese al deterioro ambiental, el lago continúa funcionando como un punto estratégico de descanso, alimentación y refugio para aves que recorren largas distancias desde Norteamérica.

"El trabajo coordinado también incluye acciones de restauración ecológica en la cuenca, la promoción de corredores biológicos y programas de educación ambiental dirigidos a las comunidades", explicó Gabriel Alejandro Valle, coordinador de Fundaeco.
Agregó que "estas iniciativas buscan no solo proteger a las aves migratorias, sino también preservar la flora acuática y terrestre que sostiene el equilibrio del ecosistema".

Apoyo conjunto
Fundaeco y Amsa promueven actividades de avistamiento y sensibilización, generando conciencia sobre la importancia de conservar este hábitat.
A través de estos espacios, se ha logrado involucrar a la población en la protección de la biodiversidad, destacando que la presencia de aves migratorias es un indicador clave de la resiliencia del lago.

Pese a los avances, ambas instituciones coinciden en que la contaminación y el crecimiento urbano siguen siendo el principal desafío. Sin embargo, los resultados del monitoreo reflejan que aún existe una oportunidad real de recuperación, siempre que se mantengan y fortalezcan las acciones conjuntas.




