Descubre Casa Sosa en Santo Tomás Milpas Altas, una joya arquitectónica que traslada el diseño icónico del mirador Juan Diéguez Olaverri a Sacatepéquez, ofreciendo un refugio exclusivo con vistas impresionantes a los volcanes y la calidez del bosque templado.
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Guatemala se caracteriza por referentes que quedan grabados en la memoria de quien los visite; uno de ellos es, sin duda, la cabaña del Mirador Juan Diéguez Olaverri en Huehuetenango.
Sin embargo, lo que pocos saben es que esa misma esencia arquitectónica ha encontrado un nuevo y exclusivo hogar mucho más cerca de la capital: en el corazón de la aldea Santo Tomás Milpas Altas, Sacatepéquez.

Bajo la visión de su propietario, Erick Sosa, este destino nace como un homenaje a la arquitectura de montaña. No se trata de una simple imitación; es una obra que cuenta con el respaldo y la supervisión del arquitecto original de la cabaña de los Cuchumatanes, Ronaldo Castillo.
Esta propiedad, conocida como Casa Sosa, logra lo que parecía imposible: trasladar el diseño alpino de 1987 a un entorno de bosque templado, ofreciendo una estructura que combina la calidez de la madera y la solidez de la piedra con las comodidades modernas que el viajero de hoy exige.

La visita se ve recompensada con el paisaje que ofrece primeros planos de los volcanes de Agua, de Fuego y Acatenango, además de las comunidades del departamento.
Ya sea para una reconexión romántica bajo la neblina o para una aventura con los más pequeños, esta cabaña se posiciona como un destino que diversifica la oferta turística de Sacatepéquez.

Refugio
A diferencia de su "hermana mayor" en el norte, que funciona como un refugio público y de paso, la cabaña en Santo Tomás ha sido diseñada para la estancia y la exclusividad, posicionándose como el destino predilecto para dos tipos de viajeros.
Su diseño íntimo y su ubicación privilegiada, a pocos minutos de La Antigua Guatemala, la convierten en el escenario ideal para parejas que buscan poner distancia del ruido urbano y reconectarse bajo las estrellas, rodeados de una neblina mística y el aroma a pino.

Asimismo, para las familias, representa la oportunidad de vivir la experiencia de una "cabaña de altura" sin los retos del clima extremo o los largos viajes.
Es un espacio seguro donde el diseño arquitectónico se vuelve parte de la educación estética de los más pequeños, quienes no tardan en identificarse con el verdor del paisaje y los espacios para que puedan desarrollar sus juegos.

Motor turístico
La creación de este tipo de destinos es vital para la diversificación turística de Sacatepéquez. Al posicionar a la comunidad de Santo Tomás Milpas Altas en el mapa, se promueve un turismo más consciente y descentralizado, que aprecia la arquitectura de autor y el respeto por el paisaje natural.
A tan solo 15 minutos del parque central de la Ciudad Colonial, esta cabaña no es solo un lugar donde dormir: es un destino en sí mismo. Es la promesa de que el diseño icónico de Guatemala puede evolucionar, preservando su historia pero ofreciendo una experiencia de confort y privacidad que redefine el lujo rural.




