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5 razones financieras para salir de la casa de tus papás

  • Por Daniel Herbruger
Vivir solo es un aprendizaje en si mismo que te será muy rentable. (Foto: Servicios)

Vivir solo es un aprendizaje en si mismo que te será muy rentable. (Foto: Servicios)

Si aún vives en la casa de tus padres y alguna vez te ha pasado por la mente la posibilidad de hacer una vida por tu cuenta, este artículo es para ti. 

Si no lo has hecho por ahorrar o porque te es difícil renunciar al confort, te comparto cinco razones y procesos para que puedas dar el paso de manera intencional e informada: 

1. Es mejor meter la pata de joven 

Entre más esperes para irte a vivir solo, más incrementas tu vulnerabilidad a las consecuencias de cometer errores financieros. 

No es lo mismo tener 22 y llegar fin de mes sin poder pagar la luz porque no pensaste que era tan cara a que te suceda a los 33, cuando quizá tengas ya una pareja y una familia. 

Lo mismo sucede cuando tengas un mal mes y llegues a pedir almuerzo a la casa de tus padres.

2. Luego de los 25 es más difícil salir 

De acuerdo con Meg Jay, exponente de una plática TED titulada “Por qué la década de los 30 no es igual a la de los 20”, neurológicamente tu cerebro termina de formarse hasta los 25 años. Todos los hábitos que desarrolles en ese tiempo se tienden a quedar contigo. Si te acostumbras a ser dependiente, va a ser más difícil reformar tu conducta. 

3. Te va a dar una ventaja profesional

El vivir solo te permite pensar de forma más creativa sobre tus decisiones profesionales ya que sabes que no puedes dejar de crecer. Es como los animales cazadores que se acostumbran a ser alimentados en el zoológico: si los regresas a un hábitat donde deben buscar su comida, les es más difícil “ponerse las pilas”.

4. Prepárate pagando  

Si esta propuesta de irte a vivir solo te hace sentido, la mejor forma de prepararte para la transición sin tirarte al agua de un solo es pagándole a tus padres lo que pagarías por todos tus gastos viviendo solo. ¡Luego, al cabo de 6 meses, ellos te pueden devolver ese ahorro y con ello en verdad te vas! Es una forma segura de hacer algo que da miedo. 

5. Si te quedas, ¡ahorra!

Si aún no estás convencido, al menos usa tu ingreso actual y el subsidio de vida que te están dando tus padres para ahorrar. 

Cuando los jóvenes no ayudan con los gastos de la casa, rara vez me encuentro con que usan esa ventaja para capitalizarse. Por lo general, gastan su dinero en comidas, salidas y compras que a veces ni los padres que los subsidian se dan. ¡Suerte!

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24 de septiembre de 2018, 17:09

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