La tumba del juez de paz de Sacapulas, Quiché, Miguel Vásquez Aceituno, fue profanada por delincuentes que se robaron una bolsa con ropa, que la familia depositó en el ataúd.
Las prendas fueron colocadas como parte de una tradición para que el fallecido descanse con las vestimentas más preciadas.
La noticia causó conmoción en la pequeña aldea Río Blanco, de Sacapulas, donde se encuentra el cementerio en el que fueron inhumados los restos el juez que se habría suicidado, extremo que se investiga.

Vásquez fue encontrado en el interior de su vivienda el lunes 16 y un día después fue sepultado.
El Ministerio Público (MP) informó que abrió una investigación para tratar de dar con el paradero de quienes abrieron el nicho.
La fiscalía explicó que el cuerpo del juez no fue violentado.




