Estudio identifica al basurero de la zona 3 como el principal foco de contaminación de la cuenca analizada.
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La contaminación que afecta al río Chinautla tiene su origen principalmente en el área metropolitana.
Así lo revelaron los resultados de un estudio presentado este jueves 4 de junio por la Alianza Cuenca del Motagua, que analizó muestras de agua tomadas en distintos puntos de la microcuenca del río Las Vacas, uno de los principales afluentes que desembocan en el río Motagua.

Especialistas expusieron los hallazgos obtenidos en monitoreos realizados a inicios de mayo. El análisis incluyó muestras tomadas en un nacimiento ubicado bajo el puente El Naranjo, un punto cercano al basurero de la zona 3 y otro en Santa Cruz Chinautla.
La química bióloga Luisa Barrientos, aseguró que, en más de 30 años de experiencia en monitoreo ambiental, nunca había observado niveles de contaminación tan elevados en un río dentro de la ciudad de Guatemala.

Barrientos explicó que los análisis demuestran un deterioro progresivo de la calidad del agua desde el nacimiento hasta Santa Cruz Chinautla. Es decir, aunque el agua puede parecer limpia a simple vista en algunos tramos, los resultados de laboratorio muestran que la contaminación aumenta de manera significativa a medida que el río avanza y recibe descargas de desechos y aguas residuales.
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Contaminación fecal
Uno de los hallazgos más relevantes fue la presencia de 23 mil coliformes fecales por cada 100 mililitros de agua en el nacimiento ubicado bajo el puente El Naranjo, un dato de contaminación fecal pese a que el agua luce transparente. Los coliformes fecales son bacterias asociadas a desechos humanos y animales y puede representar riesgos para la salud.
En los puntos evaluados después del basurero de la zona 3 y en Santa Cruz Chinautla, los niveles superaron los 1.6 millones de coliformes fecales por cada 100 mililitros, muy por encima de los límites de referencia utilizados en otros países.

Partículas pesadas
La especialista señaló que los sólidos sedimentables alcanzaron 200 mililitros por litro en el punto ubicado después del vertedero de la zona 3, cuando la normativa mexicana establece un límite de 2 mililitros por litro.
Los sólidos sedimentables son partículas que se depositan en el fondo de los cuerpos de agua y que, en grandes cantidades, pueden modificar el cauce natural de los ríos. En Santa Cruz Chinautla se registraron 17 mililitros por litro, datos asociados a alteraciones en el cauce de los ríos, incremento del riesgo de inundaciones y afectación de los ecosistemas acuáticos.
Contaminantes
En cuanto al nitrógeno, los análisis detectaron concentraciones de 6.4 miligramos por litro en el nacimiento, 24 miligramos por litro después del basurero y 17 miligramos por litro en Santa Cruz Chinautla.

Barrientos explicó que este contaminante favorece la proliferación de algas y vegetación acuática. Cuando esto ocurre, aumenta el crecimiento excesivo de plantas y microorganismos que consumen el oxígeno disponible en el agua y reduce las posibilidades de supervivencia para peces y otras especies acuáticas, además de deteriorar la calidad del agua para consumo y recreación.
Demanda Química de Oxígeno
Otro de los indicadores fue la Demanda Química de Oxígeno (DQO), que mide la cantidad de materia contaminante presente en el agua.
Este parámetro permite estimar cuánta contaminación existe y cuánto oxígeno sería necesario para descomponerla químicamente. El estudio registró 40 miligramos por litro en el nacimiento, 2,120 miligramos por litro después del basurero y 308 miligramos por litro en Chinautla.

Según la especialista, estos niveles provocan condiciones sépticas, pérdida de biodiversidad y la desaparición de organismos sensibles a la contaminación.
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Oxígeno y bacterias
La Demanda Bioquímica de Oxígeno (DBO5), relacionada con el consumo de oxígeno por microorganismos que degradan materia orgánica.
Este indicador indica la cantidad de oxígeno que necesitan las bacterias para descomponer residuos orgánicos presentes en el agua durante un período determinado.
Mientras en el nacimiento se registraron 3 miligramos por litro, en los otros dos puntos de muestreo la cifra alcanzó 240 miligramos por litro. Esto favorece la formación de zonas muertas en los cuerpos de agua y la desaparición de especies que requieren condiciones saludables para sobrevivir.

Partículas
Respecto a los sólidos en suspensión, el análisis encontró menos de 2.5 miligramos por litro en el nacimiento, pero la concentración aumentó hasta 33 mil 900 miligramos por litro después del basurero de la zona 3 y 2 mil 275 miligramos por litro en Santa Cruz Chinautla.
Estos sólidos corresponden a partículas que permanecen flotando o dispersas en el agua, como tierra, residuos orgánicos y otros materiales. Barrientos indicó que estas concentraciones reducen la penetración de la luz, afectan el crecimiento de organismos acuáticos y pueden sofocar huevos de peces y otras especies.

Grasas y aceites
Las muestras también detectaron grasas y aceites.
En el nacimiento se registraron 2 miligramos por litro, mientras que el punto cercano al vertedero alcanzó 6.1 miligramos por litro, superando el límite de referencia peruano de 5 miligramos por litro.
De acuerdo con la especialista, estos compuestos forman películas sobre la superficie del agua que dificultan el intercambio de oxígeno con la atmósfera. Además, durante su degradación pueden liberar sustancias tóxicas que alteran el equilibrio químico de los ecosistemas acuáticos y afectan a diversas especies.

Fuentes de contaminación
Asimismo, señaló que gran parte del problema está relacionada con las descargas de aguas residuales provenientes de colonias, residenciales e industrias ubicadas en la cuenca.
Según indicó, en varios tramos el cauce recibe directamente aguas negras sin tratamiento, pese a que la legislación vigente prohíbe este tipo de vertidos.

Los resultados concluyen que la contaminación generada en la ciudad de Guatemala y municipios vecinos termina impactando directamente a comunidades como Chinautla, donde cientos de familias conviven diariamente con el río y utilizan agua de pozos y nacimientos cercanos que, aunque algunos nacimientos presentan agua aparentemente limpia y transparente, aún presentan niveles de contaminación alarmantes, indicó Barrientos.
Enfermedades y desnutrición por agua contaminada
El médico Ricardo Arriaza, integrante de la Junta Directiva de la Alianza Cuenca del Motagua, advirtió sobre las consecuencias que la contaminación del agua puede tener en la salud pública.
Explicó que diversos estudios internacionales relacionan entre el 70 % y el 80 % de las enfermedades crónicas con alteraciones en el sistema digestivo, mientras que la exposición constante a microorganismos y contaminantes presentes en el agua aumenta los riesgos de enfermedades gastrointestinales y problemas de nutrición.

Arriaza mencionó que cerca del 50 % de los niños guatemaltecos padecen desnutrición crónica y aseguró que la contaminación del agua agrava esta situación al afectar la capacidad del organismo para absorber nutrientes.
Asimismo, señaló que más del 90 % de los cuerpos de agua del país presentan algún grado de contaminación. Arriaza también explicó que la contaminación del agua no solo provoca enfermedades gastrointestinales inmediatas, sino que puede desencadenar múltiples problemas de salud, especialmente en niños y poblaciones vulnerables.

Destacó que la exposición constante a agua contaminada incrementa el riesgo de padecer enfermedades como cólera, disentería (infección intestinal inflamatoria del colon), fiebre tifoidea, tifus, hepatitis A, giardiasis, amebiasis, poliomielitis y esquistosomiasis, además de favorecer la proliferación de vectores asociados al dengue y el paludismo.
Además, indicó que la presencia de contaminación fecal detectada en las muestras representa una vía directa para la transmisión de microorganismos capaces de provocar diarreas severas, infecciones intestinales y enfermedades hepáticas.
Advirtió que los niños son los más afectados debido a que su sistema inmunológico aún está en desarrollo y aumenta el riesgo de desnutrición, deshidratación y complicaciones de salud que pueden comprometer su crecimiento y desarrollo.
Legislación
Al finalizar, Barrientos enfatizó la importancia de avanzar en la aprobación de una legislación específica sobre recursos hídricos en el país y enfatizó la falta de voluntad política para tratar esta problemática.
También indicó que la información recopilada busca servir como base técnica para impulsar políticas públicas orientadas a la recuperación de los ríos y la protección de las fuentes de agua del país.





