La corrupción está haciendo jiu-jitsu

La corruptos maniobran para que el país se paralice y la población se desespere. (Ilustración: Benjamín Calderón/Soy502)

La corruptos maniobran para que el país se paralice y la población se desespere. (Ilustración: Benjamín Calderón/Soy502)

La disciplina de artes marciales conocida como jiu-jitsu intenta desarrollar toda una serie de técnicas para utilizar la fuerza del rival en beneficio propio. El actuar de ciertos actores que defienden el sistema anterior a La Línea parece guardar una lógica combativa similar.

“Si no podemos con este vendaval porque robamos muy descaradamente durante demasiado tiempo y tienen pruebas, entonces subámonos a la ola. A ver cuánto aguantan con las carreteras destrozadas, los alimentos para combatir la desnutrición pudriéndose y los hospitales sin medicamentos”.

La situación política, y su incuestionable incertidumbre, están paralizando la economía. Esto lejos de ser un discurso contra la lucha anticorrupción es una reflexión necesaria para que esta sea exitosa.

No puede pasarnos lo que le pasó a Italia en el 92 que finalmente fracasó en su propia cruzada Manos Limpias porque el hastío ganó sobre la perseverancia.

La paralización del estado, la incertidumbre jurídica no ayudan a CICIG y a MP. Tampoco a SAT. En la medida en que la población se canse del proceso y se haga inmune a la ilusión de los nuevos casos, la cruzada en general se verá amenazada.

Cuanta más parálisis, más posibilidades de renegociación habrá. Esperar. Esa es la estrategia: paralizar y esperar.

Ciertos poderosos sindicatos están claramente en esas malas mañas. Uno se pregunta a qué está jugando Contraloría, metiendo procesos penales a todo el mundo sin ton ni  son. Haciendo que cada vez sea más costoso tomar decisiones como funcionario y que por tanto menos gente quiera serlo.

Otra duda que surge es por qué el MP le da trámite a procesos que deberían ser rechazados in limine. Si solo tuviera un mejor criterio se ganaría mucha legitimidad y capacidad operativa.

El Congreso como era de esperar, no ayuda. Claramente el incentivo político de la UNE es el de paralizar lo más posible a este Ejecutivo. Así, el mensaje de campaña será: “Como ven, se equivocaron. Eligieron al novato y así les fue. Ahora elijan a la que sí sabe”.

Le dimos un golpe al sistema pero no lo hemos reconstruido y los que se han beneficiado de él lo saben. Las instituciones encargadas de impartir justicia deben ser especialmente conscientes de esto y tener un accionar estratégico.

Darse cuenta de que algunos que ahora enarbolan el estandarte anticorrupción son los primeros que quieren que fracase es clave. Sería trágico que el final de la historia fuese, como en Italia, un Berlusconi a la Tortrix. 

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16 de agosto de 2017, 05:08

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