Aunque es difícil calcular el dinero que no se declara al fisco, un primer estudio estimó la cantidad que le costaba a Centroamérica el contrabando y el fraude en aduanas.
En total, Centroamérica perdió o dejó de ganar 5,880 millones de dólares durante el período 2013-2014. Cantidad equivalente al 4.5% del Producto Interno Bruto (PIB) de la región.
Esta falta de ingresos en los países provoca una menor productividad, menor inversión extranjera directa y menor creación de puestos de empleo.
Además, señala el estudio el peligro de salud para la población, ya que los contenedores que ingresan sin ser revisados pueden llevar productos sin controles ni certificados de origen.
El estudio fue elaborado por la Red Centroamericana de Centros de Pensamiento e Incidencia, formada por diversas fundaciones y organizaciones del istmo.
En el caso de Guatemala, el último caso destapado de defraudación aduanera fue el caso La Línea. A través de una larga investigación se calculó que se habían robado 1 mil millones de quetzales en ese último año que podrían haber sido empleados en otros sectores como educación, salud o seguridad.





