El encuentro tuvo como eje central la postura del sector aéreo frente a este posible cargo.
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Este jueves 26 de febrero, en el Congreso se realizó una reunión entre representantes de la Asociación Guatemalteca de Líneas Aéreas en el Congreso para dialogar sobre el artículo 32 de la iniciativa 5906, conocida como Ley de Cine, la cual plantea el cobro de un dólar a extranjeros por boleto aéreo internacional para financiar el Instituto Nacional de Cine.
El encuentro tuvo como eje central la postura del sector aéreo frente a este posible cargo. Rafael Sarda, presidente de la Junta Directiva de la Asociación Guatemalteca de Líneas Aéreas, explicó que el gremio no se opone al impulso del cine nacional, pero sí cuestiona la fuente de financiamiento propuesta.

"Nosotros no nos oponemos al desarrollo del cine guatemalteco, de hecho, lo exhortamos", expresó. Sin embargo, puntualizó que el desacuerdo surge porque el cobro estaría vinculado a la industria aérea, cuando, según argumentó, la normativa internacional establece que los cargos aplicados al sector deben destinarse al fortalecimiento del transporte aéreo.
Sarda señaló que Guatemala es signataria de tratados internacionales en materia de aviación y que, bajo esos principios, los impuestos o tasas aplicados a la industria deben invertirse en su propio desarrollo. "Nos estamos basando en normatividad internacional", afirmó, al insistir en que los recursos recaudados tendrían que dirigirse a infraestructura aeroportuaria, conectividad y modernización del sistema, el cual, dijo, enfrenta rezagos a nivel regional.
En el Congreso de Guatemala se realizó una reunión entre representantes de la Asociación Guatemalteca de Líneas Aéreas para dialogar sobre el artículo 32 de la iniciativa 5906, conocida como Ley de Cine. #Congreso #LeyCine pic.twitter.com/UAovtF5hiT
Además del argumento normativo, el representante gremial advirtió que la aplicación del dólar implicaría procesos administrativos complejos. No se trataría solo de trasladar el costo al boleto, sino de desarrollar mecanismos tecnológicos y operativos para que el cobro aplique únicamente a viajeros extranjeros. Estos ajustes, indicó, generarían costos adicionales para las aerolíneas.
En ese contexto, la solicitud concreta del sector fue que se retire a la industria aérea como fuente de financiamiento de la iniciativa y que se exploren alternativas. Aun así, Sardá dejó abierta la puerta al trabajo conjunto: "estamos completamente abiertos a trabajar con cualquiera de las distintas industrias que están presentes en el país", al recordar que existen precedentes de apoyo mediante descuentos o incentivos en coordinación con otros sectores.

Por su parte, la diputada independiente Victoria Palala explicó que la reunión respondió a la inconformidad expresada por las aerolíneas respecto al artículo 32. Indicó que el objetivo fue escuchar sus argumentos y evaluar posibles ajustes. Según detalló, uno de los temores del sector es que abrir este mecanismo siente un precedente para que otras industrias busquen financiamiento similar.
Palala defendió la lógica de la propuesta al señalar que el aporte recaería en el consumidor extranjero y no en los guatemaltecos: "¿un dólar puede hacer la diferencia entre que alguien compre o no compre el boleto para venir al país?", cuestionó, y añadió que la respuesta es negativa. A su criterio, el monto no desincentivaría el turismo y permitiría dotar al Estado de herramientas para invertir en políticas públicas culturales.
La iniciativa plantea el cobro de un dólar a extranjeros por boleto aéreo internacional para financiar el Instituto Nacional de Cine. pic.twitter.com/aZetrbNsOF
Asimismo reconoció que el sector privado suele mostrar resistencia ante nuevas cargas tributarias, pero sostuvo que el Congreso analizará distintas vías para garantizar una fuente de financiamiento que no perjudique a la industria aérea y, al mismo tiempo, permita fortalecer el cine nacional: "tendremos que encontrar el mejor mecanismo", afirmó.
Ambas partes coincidieron en la necesidad de buscar un punto medio que evite afectar al sector aeronáutico y, a la vez, asegure recursos para el desarrollo de la industria cinematográfica en el país.




