El subsecretario de Comercio y Asuntos Agrícolas Exteriores del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos asegura que la implementación de etanol en los combustibles en Guatemala, prevista para junio, traerá beneficios económicos.
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El subsecretario del Servicio Agrícola Exterior del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), Luke Lindberg, calificó la próxima implementación de la mezcla de alcohol carburante en Guatemala como una "oportunidad enorme y emocionante" que impactará de forma directa en la economía y la salud de los guatemaltecos.
Durante su visita oficial a Guatemala, el funcionario estadounidense destacó que la incorporación del 10% de etanol (E10) en las gasolinas no solo es una apuesta por mejorar la calidad del aire, sino una herramienta clave para reducir los costos operativos en las gasolineras del país.
Según Lindberg, la experiencia internacional respalda la seguridad y eficiencia de este cambio en la matriz energética.
Experiencia en motores
Para disipar las dudas que han surgido en la opinión pública guatemalteca sobre el rendimiento de los motores, el subsecretario compartió su experiencia personal en Estados Unidos, donde estas mezclas son un estándar desde hace décadas.
Lindberg aseguró que utiliza este combustible sin inconvenientes en su cortadora de césped y en su camioneta tipo pickup, subrayando que la tecnología es plenamente compatible con el parque vehicular actual.
Asimismo, el funcionario mencionó que en países como Taiwán, Indonesia y Filipinas se utilizan concentraciones incluso superiores, llegando al 20%, con resultados óptimos en motocicletas y vehículos ligeros.
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Esta transición, que cobrará vigencia legal el próximo 30 de junio, sitúa a Guatemala en la ruta de la sostenibilidad energética regional.
La implementación del alcohol carburante en el territorio nacional responde a una estrategia de Estado para disminuir la dependencia de los combustibles fósiles importados.
Este proceso se fundamenta en el marco normativo establecido por el Ministerio de Energía y Minas (MEM), a través de los recientes reglamentos para la mezcla de alcohol carburante con gasolinas superiores y regulares.
Compromisos y beneficios
A nivel internacional, esta medida se contextualiza en los compromisos de cooperación adquiridos por Guatemala bajo el Acuerdo de Comercio Recíproco con Estados Unidos.
Este instrumento busca fortalecer el intercambio de biocombustibles y productos agrícolas, facilitando el acceso a insumos que ayuden a estabilizar los precios internos de la energía frente a la volatilidad del mercado petrolero.
El uso del etanol, al actuar como un oxigenante natural, permite sustituir aditivos químicos tradicionales y ofrece una alternativa más económica para mejorar el octanaje.

Entre los beneficios proyectados para el país destaca la reducción de las emisiones de partículas finas, lo que se traduce en una mejora sensible de la salud respiratoria en los centros urbanos con alta densidad de tráfico.
Guatemala, como uno de los principales productores de caña de azúcar en la región, posee la capacidad técnica para fortalecer la producción nacional de alcohol carburante, lo que podría generar nuevas plazas de empleo en el área rural y dinamizar la economía interna.
Con el respaldo técnico del USDA, el país se alista para iniciar en el segundo semestre del año una nueva etapa en su consumo energético, apostando por una mezcla más limpia y eficiente.





