Como si se tratara de la novela “1984” de George Orwell, escrita en 1947, en la cual se retrata la vigilancia permanente de los ciudadanos y en donde se acuña el término del Gran Hermano (Big Brother), así vivirá Brasil la Copa del Mundo 2014 en donde su “Gabinete de Crisis” prevé suprimir y anticipar protestas masivas.
El gabinete de crisis de seguridad de Río de Janeiro durante la Copa del Mundo es por ahora una habitación vacía, con una gran mesa interactiva táctil en el centro, tal cual se describe en la novela de ficción de Orwell.
¿Manifestación violenta en el centro de Rio? ¿Pelea entre bandas cerca del estadio Maracaná? ¿Alerta de ataque terrorista en el aeropuerto? Un simple toque y la pantalla reacciona, mostrando inmediatamente la zona que lanzó la alerta roja.

A la menor alerta durante el desarrollo del Mundial -entre el 12 de junio y el 13 de julio próximos- los jefes de diversas fuerzas de seguridad, el gobernador y el alcalde de Río se reunirán en esta especie de núcleo nervioso de la ciudad, ubicado en el tercer piso del Centro Integrado de Comando y Control (CICC) de Río de Janeiro.
Su rol: "Planificar eventuales operaciones de emergencia", dijo el miércoles Humberto Freite de Barros, jefe nacional de la secretaría extraordinaria de grandes eventos, durante una visita de la prensa extranjera a la CICC.
Gestión más moderna del mundo
El ministro de Justicia indicó que se invirtieron más de 434.7 millones de dólares en la seguridad, de los cuales 93 millones de dólares se utilizarán en la gestión integrada en seguridad más moderna del mundo.
En el segundo piso del CICC construido en una área de 10 mil 600 metros cuadrados, en tanto, funciona el "Centro integrado de operaciones de defensa social".
En él se aborda la rutina de Rio y sus suburbios, un monstruo urbano con embotellamientos y fuertes índices de criminalidad con 12 millones de habitantes.

Inaugurado el 31 de mayo de 2013, poco antes de la Copa Confederaciones, dispone de un helicóptero y funciona las 24 horas del día, los siete días de la semana. Cuenta con 600 policías.
Con los ojos clavados en un muro de cinco metros de altura y 17 de ancho, lleno de monitores de las calles de la ciudad, los policías vigilan cualquier incidente.
La experiencia de la Confederaciones
La agitada Copa Confederaciones en junio de 2013 y las Jornadas Mundiales de la Juventud (JMJ) con la visita del Papa Francisco en julio "sirvieron de experiencia", según estos responsables.
El país fue sacudido por masivas e históricas protestas sociales marcadas por los enfrentamientos violentos, en las que más de un millón de personas reclamó una mejora de los servicios públicos, el fin de la corrupción y los colosales gastos en la organización de la Copa del Mundo. Ante ello, las autoridades se preparan para nuevas manifestaciones durante el Mundial.
Barros destacó que la evaluación de la segurirad será permanente y se acompañarán las movilizaciones para que la gente lo haga de forma pacífica; "pero también para impedir cualquier acto de vandalismo", concluyó.





