La época de lluvias se acerca al país en este 2026 y la preocupación para la población y el sector comercial es el estado actual de las carreteras.
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En el 2024, las lluvias afectaron más de 700 tramos carreteros y decenas de puentes. En el 2025, se reportaron más de 400 tramos carreteros dañados, principalmente por derrumbes, deslizamientos, caída de árboles, desagües tapados, entre otros factores.
Cada tramo interrumpido no solamente es un problema de tránsito: es producción que no llega a los mercados locales, a los puertos, fronteras con un impacto en pérdida de productos, contratos, incumplimientos con tiempos de entrega y guatemaltecos que se ven en dificultades para trasladarse a sus lugares de trabajo y vivienda.
Para un productor y exportador, las carreteras son parte de la cadena de valor. Las carreteras conectan fincas, comunidades, centros de acopio, plantas de proceso, aduanas, puertos y aeropuertos. Cuando una carretera se deteriora el impacto en el costo por deterioro del producto o incumplimiento del contrato se traslada directamente al consumidor final.

En este último en el caso aplica para la producción con destino al mercado local; pero para un exportador la realidad es otra; el costo lo absorbe el propio productor o exportador porque no lo pueden trasladar al precio del producto por ser tomadores de precios del mercado internacional. Si Guatemala vende más caro, no compite con compradores en todo el mundo de donde el importador puede proveerse a precios más competitivos.
En el 2026, INSIVUMEH anticipó lluvias tempranas en algunas regiones del país. Esto obliga a acelerar la limpieza de drenajes, bacheo, mantenimiento de tramos carreteros y puentes, estabilización de taludes, entre otros. COVIAL anunció más de 300 proyectos de mantenimiento vial, incluyendo obras por atención de emergencias. Esto es positivo, sin embargo, Guatemala necesita que estas obras se ejecuten anticipadamente para evitar resultados negativos durante el invierno.
La inversión en carreteras es una apuesta estratégica al desarrollo porque permite ser más competitivos, transitar con seguridad, mantener e incrementar el empleo y desarrollo territorial. Una carretera en buen estado permite que el agricultor venda, que la industria produzca, que el exportador cumpla contratos con clientes internacionales y que Guatemala se posicione como un socio confiable.
El problema de la infraestructura vial no es sólo cuánto se invierte, sino cuándo y cómo se ejecuta. En qué momento se los recursos se deben gestionar, licitar y adjudicar de manera oportuna. Guatemala. Es imperativo que se establezca un sistema permanente de monitoreo, inversión y mantenimiento. Anticiparse a la crisis y actuar de manera preventiva para que todos los guatemaltecos podamos transitar sin inconvenientes y de manera segura.
¡La Infraestructura Vial es crítica! no sólo para que Guatemala sea más competitiva y próspera sino para que los guatemaltecos también lo seamos!.





