Una de las festividades más importantes del pueblo judío, que conmemora la salida del pueblo de Israel de la esclavitud en Egipto hacia la libertad, es Pesaj, conocida también como la Pascua Judía. Ser libres significó para los judíos, regresar hacia la tierra prometida- Israel, aproximadamente hace 3,400 años.
Esta celebración judía que, según el calendario hebreo se recuerda en el mes de Nisán, dura 7 días, iniciando en la primera noche con el Séder de Pesaj o el orden de Pascua. Pesaj tiene dos principales, el primero es contar acerca de lo que pasó en la historia de Pesaj. Comencemos Seder Pesaj con leer: "En toda generación el ser humano debe verse a sí mismo, como si él mismo hubiese salido de Egipto", lo que significa que debemos ser sensibles con aquellos que no son libres y son necesitados, agradeciendo al mismo tiempo por lo que tenemos hoy".
El segundo es no comer lo que contenga levadura, por eso se elabora el Matzá, un pan ácimo, para recordar que cuando los judíos salieron de Egipto no dio tiempo de hornear el pan y se hizo solo con harina y agua, como una galleta delgada. Esto deja la lección: que, para ser realmente libres, debemos liberarnos del ego, y ser humildes y vivir de una manera simple.
Pesaj o Pascua, tiene su significado especial: de esclavo a libre, un paso excepcional, y una condición espiritual, social, moral y física, y un derecho humano vital, que para nuestro Estado es una prioridad, porque Israel santifica la vida, mientras nuestros enemigos rinden culto a la muerte.
Pesaj y Semana Santa unen a los judíos y a los cristianos en Jerusalén, Nazareth, Galilea y otras ciudades de Israel, además en otros países alrededor del mundo, recordando estos hechos históricos ocurridos para la humanidad. Celebrando la liberación, enfatizan el sacrificio y promueven una memoria viva de la intervención divina. En ambas tradiciones, el pasado se actualiza para dar sentido al presente y esperanza al futuro.
El Estado de Israel desde su recreación en 1948, ha tenido luchas por el derecho primordial de nuestra existencia. En este año, continuamos lamentablemente luchando por esa libertad y derecho de vivir, esta vez contra las amenazas desde el régimen iraní, que junto a sus organizaciones terroristas como Hezbollah y Hamas, han dicho en innumerables ocasiones su deseo de la aniquilación del Estado de Israel. Israel no permitirá esa amenaza, nuestro objetivo es proteger a nuestros ciudadanos de esos ataques terroristas y tener esa libertad que por más de 3 mil años hemos buscado.
De cara a la festividad de Pésaj, que simboliza la salida del pueblo de Israel de la esclavitud hacia la libertad, recordamos que incluso en los momentos más desafiantes reside la posibilidad de cambio y de esperanza. La historia de la Hagadá (la historia de Pesaj) no es solo un recuerdo histórico, sino un recordatorio vivo del poder del espíritu humano para elegir la libertad, la responsabilidad y la solidaridad. Precisamente en estos tiempos, cuando el mundo enfrenta incertidumbre y desafíos complejos, los valores profundos de Pésaj —libertad, fe y renovación— pueden servir como una brújula compartida hacia un futuro mejor. Que sepamos encontrar la fuerza para tender puentes, fortalecer los lazos entre pueblos y comunidades, y avanzar juntos hacia una realidad de paz, seguridad y esperanza para las generaciones venideras.




