25/11/2020

  • Guate

El espectáculo nocturno que regala el volcán Pacaya

  • Por Fredy Hernández
23 de agosto de 2019, 04:08

Las erupciones de los volcanes activos siempre generan alertas principalmente en los pobladores que viven en las laderas de estos colosos. En Guatemala, los volcanes de Santiaguito, Fuego y Pacaya son los que mayor actividad presentan. Sin embargo, el volcán Pacaya permite que las personas puedan acercarse a una distancia considerable para apreciarlo. 

Desde hace varias semanas, el Pacaya ha impresionado a turistas nacionales y extranjeros por los ríos de lava que recorren el lugar, pero los más aventureros esperan la noche para observar con mayor intensidad el recorrido de este material volcánico. 

Para realizar este reportaje, se inició el recorrido partiendo de la ciudad de Guatemala a las 3:30 de la tarde, el momento exacto en que empezó a llover intensamente en la ciudad de Guatemala el 15 de agosto, día de la Virgen de la Asunción

Al llegar a la Aldea San Francisco de Sales, donde está el ingreso al volcán, la lluvia continuaba, en el ascenso arreció y parecía que continuar con la subida era inútil, pero pudo más el espíritu aventurero que las inclemencias del tiempo. Eran las 5:20 de la tarde cuando se empezó a escalar. 

Una de las partes más duras es la primera subida, un sendero empedrado que le advierte al visitante lo que le espera más arriba, pero con paso lento y constante se puede avanzar. 

El ascenso contó esta vez con una fuerte lluvia. Eso no desmotivó con tal de llegar a la cima.
El ascenso contó esta vez con una fuerte lluvia. Eso no desmotivó con tal de llegar a la cima.

Cuando el sol se iba ocultando, en el bosque ya no llegaba la luz natural y cerca de las 6:20 se encendieron las linternas para iluminar el camino, mientras una gran cantidad de turistas en su mayoría extranjeros bajaban a marcha acelerada para evitar quedar atrapados en medio de la oscuridad, mientras que los más precavidos llevaban su lámpara portátil. 

"Ya casi llegan", "Están cerca", "Falta poco" son algunas frases que dicen las personas que bajan, pero eso no siempre es bueno porque tu mente espera que llegues en unos segundos al punto deseado. 

Mientras unos ascendían al caer la noche, muchos descendían tras haber presenciado el espectáculo volcánico. (Foto: Fredy Hernández/Soy502)
Mientras unos ascendían al caer la noche, muchos descendían tras haber presenciado el espectáculo volcánico. (Foto: Fredy Hernández/Soy502)

Ya era de noche. A lo lejos se escuchaba el rugir del volcán y en un claro del bosque se logra ver la llama que sale del cráter del Pacaya, como cuando está por apagarse un volcancito de los tradicionales de la época navideña. 

Eso sí que anima. Al cruzar el cerco antes de llegar al punto donde se ha acumulado la lava y sin bosque de frente, la incandescencia de la lava rompe con la oscuridad del lugar. No era el único grupo arriba. Más de 200 personas disfrutaban de este espectáculo natural, la mayoría tratando de captar la mejor foto para presumirla en las redes sociales de haber logrado este reto. 

La lava se mantiene en constante movimiento e ilumina de rojo la noche en la cima del Pacaya. (Foto: Fredy Hernández/Soy502)
La lava se mantiene en constante movimiento e ilumina de rojo la noche en la cima del Pacaya. (Foto: Fredy Hernández/Soy502)

Otros más, los mejor preparados, llevaban angelitos para derretirlos con el calor de la lava y contemplar la grandeza del volcán.    

 

Las recomendaciones para hacer esta escalada si lo planeas hacer en estos días es llevar un impermeable, una capa que te cubra la mayor parte de tu cuerpo, gorra, linterna, guantes una muda extra de ropa por si la lluvia te sorprende. También llevar un bastón para que te sirva en el recorrido, los niños de la comunidad los venden al ingreso. Además de agua, frutas y algunos dulces para la aventura.  

Recuerda que lo mejor es ir acompañado de un guía por razones de seguridad para los visitantes. 

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