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Esta es la historia del bebé al que le amputaron una pierna

  • Por Jessica Gramajo
12 de octubre de 2018, 23:10
La familia Valenzuela Saavedra atraviesa por una situación que les ha cambiado la vida. (Foto: Jesús Alfonso/Soy502)

La familia Valenzuela Saavedra atraviesa por una situación que les ha cambiado la vida. (Foto: Jesús Alfonso/Soy502)

Su sonrisa sigue dibujada en su rostro, la inquietud y la curiosidad están allí. Observa todo a su alrededor y a pesar de su carita traviesa, aún no es capaz de comprender que por una presunta negligencia médica fue necesario amputarle su pierna derecha.

Todo inició el 19 de agosto, cuando su mamá Tatiana Saavedra se vio obligada a llevar al Hospital de Zacapa a su hijo Walter Estuardo, de apenas 11 meses de edad, por una complicación en los bronquios. “Era neumonía, pero eso lo supimos después”, indicó.

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El bebé estaba convulsionando, tenía fiebre elevada y parecía como desmayado. A pesar de ello los médicos se tardaron en atenderlo, según la percepción de su madre. Al fin una enfermera llamó a uno de los médicos de turno quien ordenó canalizarlo para poder administrarle los medicamentos que se requerían.

Luego de supuestamente colocarle el cateter, Walter fue trasladado del área de pediatría hacia el intensivo por la gravedad de su condición. A esa área ingresó más o menos a las 16 horas, a partir de ese momento su madre ya no supo nada más de él hasta el día siguiente cuando le informaron que debía ser trasladado hacia el Hospital San Juan de Dios por una complicación.

“Uno de los médicos salió a pedirme mil disculpas porque habían intentado canalizarlo, pero no le encontraban la vena, sólo me decían que estaba hinchadito y que le estaban poniendo lienzos de agua fría... luego el pediatra de turno llegó me permitió ver a mi bebé”, narró Saavedra.

Así era Walter Estuardo antes de ingresar al Hospital de Zacapa por un cuadro de neumonía. (Foto: Cortesía de la familia)
Así era Walter Estuardo antes de ingresar al Hospital de Zacapa por un cuadro de neumonía. (Foto: Cortesía de la familia)

La sorpresa fue grande para Tatiana. La pierna de su hijo estaba morada, un poco hinchada, pero algunas partes estaban rojas. Tampoco tenía sensibilidad y la temperatura era fría, casi a congelar.

“Según dijeron lo trasladarían al Hospital San Juan de Dios para colocarle un medicamento con el que ellos no contaban con el fin de deshacer los coágulos”, detalló.

A la emergencia de Pediatría de Guatemala ingresaron a la una de la madrugada. “Desde que llegamos me dijeron que el niño estaba muy mal y que debían entubarlo por la neumonía, la cual en Zacapa indicaron que no tenía... también le hicieron varios exámenes para ver lo de su piernita, pero lamentablemente ya era demasiado tarde porque la gangrena ya había avanzado mucho”, sollozó la madre, mientras cargaba a su hijo.

Mira aquí el video de cómo los padres de Walter cuentan su historia:

Dándole un beso en la mejilla y con la mirada viendo al suelo, mordiéndose los labios y con un gesto que refleja su dolor. Tatiana indicó: “No quedó de otra más que hacerle la amputación de su piernita, para poder salvarle la vida a mi hijo”.

La decisión más difícil

Como “el trago más amargo” en su vida calificó Tatiana la noticia que le dieron los médicos del Hospital San Juan de Dios.

“El doctor me miró, me aconsejó y me dijo que no sabía cómo darme la noticia..., pero ellos lo que querían era salvarle la vida a mi hijo”, detalló.

De acuerdo con Tatiana, la decisión para autorizar la amputación de la pierna de su hijo fue suya. “Mi esposo no estaba de acuerdo, me dijo que no fuera a firmar nada, pero los médicos me daban pocas horas. Si me oponía la infección avanzaba y el miedo de los doctores es que un coágulo llegara al cerebro, a los pulmones o al corazón, lo que podría provocar un paro”, narró.

Con la voz entrecortada y la mirada perdida, mientras sostiene en brazos a su hijo, Tatiana contó que pidió un momento para estar con Walter a solas. Según comentó, lo abrazó fuerte y le pidió a Dios sabiduría.

Así estaba la pierna de Walter antes de ser trasladado de emergencia al Hospital San Juan de Dios. (Foto: Cortesía de la familia)
Así estaba la pierna de Walter antes de ser trasladado de emergencia al Hospital San Juan de Dios. (Foto: Cortesía de la familia)

Ya no pudo contener el llanto. Luego de un silencio y un beso a su bebé, dijo: “Gracias a Dios aquí lo tengo. Después de todo lo que me le hicieron yo ya no contaba con mi hijo, no contaba ni con una respuesta. No contaron conmigo para ponerle el cateter... yo sólo pido que se haga justicia y que este caso no se quede impune”.

Los dedos de la pierna de Walter estaban morados. (Foto: Cortesía de la familia)
Los dedos de la pierna de Walter estaban morados. (Foto: Cortesía de la familia)

Sueños interrumpidos

Once meses habían pasado desde que Walter nació. Tatiana recuerda que fue uno de los momentos más felices de su vida, porque sería madre por segunda ocasión y sus hijos son el reflejo del amor que ha forjado con su esposo Estuardo.

Walter y su hija Luisa María, de dos años, se convirtieron en la razón de su vida. Todos sus sueños han girado en torno a sus bebés. Hoy, Walter cumplió un año, el día de su cumpleaños no tuvo piñata, ni pastel, en lugar de ello, estuvo rodeado de médicos y enfermeras que guardaban su salud en el Hospital San Juan de Dios, donde se recuperaba después de la amputación.

Tratando de contener el llanto, Tatiana cuenta que Walter ya gateaba y empezaba a dar sus primeros pasos. “Ahora ya no lo podrá hacer”, lamentó.

Los médicos y enfermeras del Hospital de Zacapa dan las primeras atenciones a Walter. (Foto: Cortesía de la familia)
Los médicos y enfermeras del Hospital de Zacapa dan las primeras atenciones a Walter. (Foto: Cortesía de la familia)

Mientras que Estuardo, el padre del bebé manifestó: “Ya no podré jugar con él fútbol con mi hijo, nadar en una piscina o manejar bicicleta”.

Pese a todo lo que le ha tocado vivir a su corta edad, Walter regala sonrisas, no obstante, sus padres aseguran que ya no es el mismo.

Para Tatiana el sueño de toda madre es “ver a sus hijos correr, jugar, brincar, cosa que mi hijo no lo va a poder hacer, aunque tenga una su prótesis no va a ser igual”.

¿Negligencia?

Estuardo calificó la acción de los médicos como una negligencia. Comentó que la denuncia ya fue interpuesta ante el Ministerio Público para que se realicen las investigaciones pertinentes. Además, han contado con el acompañamiento de la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH), quienes los han acompañado desde el primer momento.

A pesar de su dolor, no ve sólo por su hijo. Su intención es que un caso como este no vuelva a ocurrir, por lo que pide a las autoridades de Salud que establezcan medidas para supervisar la labor de los médicos y las enfermeras en los hospitales públicos.

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“Es doloroso ver así a mi hijo”, manifestó Estuardo, pero recordó que “hay una justicia divina”. Mientras que indicó que ahora su anhelo es que su hijo tenga una vida normal, por lo que una de sus peticiones es que puedan proporcionarle una prótesis a Walter de por vida y una indemnización para solventar los gastos que ahora deberán sufragar.

Investigación

Mientras que el camino por otorgarle una vida integral a Walter inicia para Tatiana y Estuardo, las autoridades de la PDH indicaron que han brindado el acompañamiento a la familia no sólo en las áreas de salud, sino que también en los órganos de justicia en donde ya está interpuesta la denuncia.

Mientas que en el Departamento de Comunicación del Ministerio de Salud informaron que ya se está haciendo una investigación interna para tomar las medidas administrativas que correspondan.

Julia Barrera, vocera del Ministerio Público, aseguró que el caso de Walter no es el único e indicó que la mayoría de denuncias por negligencia médica están relacionadas a amputaciones de órganos del cuerpo, mala administración de medicamentos y a no brindar atención a mujeres durante el parto, lo que ha generado la muerte del bebé.

“Espero en Dios que guarde a mis hijos para no volver a pisar el Hospital de Zacapa. Si yo hubiera tenido dinero, tal vez no hubiera pasado nada de esto y hubiera llevado a un privado a mi hijo, pero las circunstancias de no tener dinero lo obligan a uno a ir al hospital regional”, manifestó Tatiana mientras se limpiaba las lágrimas.

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