Guatemala es el cuarto país de la región que recibe un pago por ese concepto.
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Guatemala logró capturar 4.8 toneladas de dióxido de carbono y venderlas como bonos de carbono al Banco Mundial por los cuales recibió Q175.4 millones.
La información fue confirmada por Agencia Guatemalteca de Noticias (AGN), que señala que el resultado se atribuye al trabajo coordinado de entidades de Gobierno, comunidades y organizaciones.
Gracias al trabajo interinstitucional se ha evitado la deforestación, promovido la regeneración y recuperación de los bosques degradados en el país.

El primer pago del Programa de Reducción de Emisiones (PRE) representa un hito histórico, al convertir a Guatemala en el cuarto país de América Latina y el Caribe en acceder a un pago por resultados bajo el esquema REDD+.
Este mecanismo internacional reconoce con incentivos financieros la reducción de la deforestación y la degradación forestal.
En total, se pagaron Q175.4 millones, recursos que beneficiaron a alrededor de mil 15 proyectos y a unas 230 mil personas de forma directa e indirecta, vinculadas al manejo, protección, conservación y recuperación de los bosques.
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Además de los pagos a comunidades, los esfuerzos de preservación han generado más de 50 mil empleos hasta la fecha, con potencial de ampliar esa cifra a partir de la inversión derivada de este primer desembolso.
Las entidades de Gobierno involucradas en este logro son el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación, el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales, el Instituto Nacional de Bosques y el Consejo Nacional de Áreas Protegidas.
La ministra de Ambiente, Patricia Orantes, destacó el impacto integral del resultado alcanzado.

"Esto es un gana-gana-gana. Ganó el clima, ganó las personas que protegen los bosques y ganó la economía de Guatemala; la biodiversidad, el agua, los suelos de Guatemala y también se gana en prestigio a nivel internacional, pues sienta un precedente de que Guatemala ya puede medir y capturar el dióxido de carbono", explicó la funcionaria.
Orantes subrayó que el avance fue posible por el compromiso del actual Gobierno, que permitió destrabar un proceso que no se había concretado en dos décadas.
"El régimen de corrupción golpeó por años estos esfuerzos y se hizo muy lento porque a los gobiernos no les interesaba. Pero, el presidente Arévalo dijo esto va, porque va. Dijo también que sería un regalo de Navidad para las organizaciones que cuidan y preservan bosques y así fue", afirmó la ministra.
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Guatemala participa en un Programa de Reducción de Emisiones apoyado por el Banco Mundial, que puso en marcha un plan de conservación y manejo forestal con reducciones de emisiones ya comprobadas.
Para ello se comercializan bonos de carbono, cada uno equivalente a una tonelada de dióxido de carbono que no se emitió o que fue absorbida por los bosques.
Mediante un método certificado, se mide el carbono capturado por áreas cuidadas y reforestadas por comunidades y entidades públicas, y esas toneladas se colocan en el mercado como bonos de carbono.





