19/10/2021

La historia de Francisco y su hija, atrapados en la frontera de México

  • Con información de USA Today Network
06 de octubre de 2021, 18:30
Migrantes
Fancisco Sical y su hija, Melissa, en el río Salamá, antes de migrar hacia EE. UU. en busca del sueño americano. (Foto: USA Today Network)

Fancisco Sical y su hija, Melissa, en el río Salamá, antes de migrar hacia EE. UU. en busca del sueño americano. (Foto: USA Today Network)

Padre e hija decidieron partir hacia el sueño americano, antes de la pandemia, pero dos meses después de estar retenidos en un refugio se entregaron a las autoridades.

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Durante dos meses, padre e hija quedaron atrapados en la frontera entre México y EE. UU., debido a los protocolos contra migrantes establecidos por el gobierno del expresidente estadounidense Donald Trump.

"La puerta está cerrada.  Para mí, el sueño americano está muerto", manifestó Francisco Sical tras vivir los peores meses de su vida y estar prácticamente atrapado en la frontera con México.

Luego de mucho sufrimiento y escasez, Sical decidió armarse de valor y viajar hacia Estados Unidos (EE. UU.). Su esperanza era llegar a Virginia, donde tiene varios familiares. Partió junto a su hija.

Ambos son residentes de San Miguel Chicaj, Baja Verapaz. Decidieron partir antes de la pandemia y las tormentas tropicales que inundaron gran parte de esa área.

Estaba desesperado, el banco tenía el título de la única cosa de valor que poseía: La vivienda donde reside él y su familia, comentó en un reportaje realizado por USA Today Network.

Se considera una persona que sueña en grande, pero estaba sumergido en una realidad que no le permitía avanzar. Los trabajos no remunerados del hogar y la falta de un trabajo estable y con poco salario lo atormentaban.

De repente, les llegó información de facilidades para las familias que buscaban cruzar la frontera. Les hablaron de "un pase", pero nunca les indicaron sobre los refugios y las circunstancias. Hablaban de permiso para los niños y oportunidades para que los padres pudieran trabajar.

Sus esperanzas retornaron. Cuando habló con su esposa ella se opuso, pero Francisco la convenció, le habían dicho que el Gobierno de EE. UU. estaba dando prioridad a los niños. Sus hijas mayores tienen 24 y 21 años, además, ambas están casadas y con hijos propios.

Uno de sus hijos tiene 18, pero vive en la ciudad. Sandy, de 17, estaba al final de sus estudios e Ilse, de 13, había obtenido una beca para estudiar en un internado religioso. Daniela, de 6, es precoz y extrovertida, pero padece de asma.

Melissa quería conocer el mundo y aprender inglés, así que Francisco convenció a su esposa y emprendieron el viaje sin saber que llegarían a una pesadilla.

Se entregaron. Quedaron muy cerca de la frontera.

Dos meses estuvieron detenidos en un refugio improvisado en Juárez, México. Allí descubrieron que su caso era inútil, bajo los Protocolos de Protección al Migrante establecidos por el gobierno de Donald Trump.

"¿Alguna vez ha experimentado un momento en el que ve a su hijo llorar y no puede hacer nada?", dijo sobre la noche que enfrentó una de las decisiones más difíciles de su vida: "Te rompe el alma".

“Le dije: 'No llores. Sé fuerte'”, dijo Sical. "Mañana saldremos de aquí", agregó.

"No, papá", dijo. "Vámonos ahora. ¡Abre la puerta!"

Permanecieron en un refugio. Una casa abandonada, mientras esperaban la cita establecida por el Gobierno estadounidense. Había basura, aguas residuales. Compartían el área con otras personas. Todas migrantes, ninguna conocía los programas establecidos por Trump.

Después de esperar durante dos meses en condiciones precarias, les negaron el ingreso y tuvieron que regresar.

“Somos gente con pocos recursos”, dijo Sical. “Aquí en Guatemala los gobiernos se han dedicado a la corrupción y se han olvidado de la gente, todos los que vivimos en el altiplano del país. Es por eso que tanta gente hace el viaje. Inmigran porque no hay trabajo.

“Los niños no te preguntan si hay comida o no. Los niños dicen: 'Mami , dame comida', la tengas o no. Entonces, como padre, como madre, haces lo que tienes que hacer para mantener a tus hijos", sentenció.

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