Explora la historia de Pueblo Nuevo Tiquisate, la "Ciudad del Paisaje" en Escuintla. Un relato que une el legado del pueblo Pipil de 1600 con el auge bananero de los años 30, transformando la selva en un pilar económico y estratégico de Guatemala.
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La historia de Pueblo Nuevo Tiquisate, o bien, conocida como la Ciudad del Paisaje, es un relato de transformación profunda, donde las raíces indígenas se entrelazan con el auge de la industria bananera y la evolución política del siglo XX.
Su nombre significa "a la orilla de los cipreses"; el término deriva del Náhuatl, de las voces Tiquis y Tiquislaj. Antes de ser el motor económico que es hoy, el territorio estaba bajo la jurisdicción de Santa Ana Mixtán, habitada originalmente por el pueblo Pipil que ya existía para el año 1600.

Mixtán fue el eje central de la zona durante siglos, pero el territorio cambiaría drásticamente con el interés internacional por sus fértiles tierras.
El 6 de octubre de 1923, el Gobierno de Guatemala firmó un contrato con Arturo Wallenger, dueño de la finca Concepción la Grande; se le autorizó construir un embarcadero entre los ríos Nahualate y Madre Vieja, llamado Concepción del Mar.

Aunque el cambio radical llegó en la década de 1930 con la Compañía Agrícola de Guatemala, subsidiaria de la United Fruit Company. La multinacional transformó la selva en vastas plantaciones de banano, construyendo infraestructura moderna, viviendas y el famoso trazado urbano de Pueblo Nuevo, que eventualmente superó a la antigua cabecera.
Debido a este crecimiento exponencial, el 5 de marzo de 1947, el presidente Juan José Arévalo Bermejo decretó la creación del municipio de Tiquisate, estableciendo su cabecera en el pueblo mencionado y declarando a Santa Ana Mixtán en la categoría de aldea.

Además, en 1974, el presidente Carlos Manuel Arana Osorio desmembró el parcelamiento de Nueva Concepción para convertirlo en un municipio independiente, reduciendo la extensión de Tiquisate.
Dos años más tarde, el 10 de agosto, durante el gobierno de Kjell Laugerud García, la cabecera municipal fue elevada oficialmente a la categoría de Villa.

Actualmente, Tiquisate es un pilar de la economía de Escuintla; su suelo bañado por los ríos Siguacán y Madre Vieja permite una producción diversa más allá de la banana y el plátano, pues también se cultiva caña de azúcar, algodón y ajonjolí, así como mango, zapote, piña y cítricos.
Asimismo, sobresale por ser un santuario de biodiversidad que ofrece experiencias auténticas del trópico guatemalteco, con el río Siguacán y el Zanjón de Arena, los cuales funcionan como balnearios naturales que refrescan a vecinos y visitantes.

Cuenta con playas como El Semillero, Las Rozas y San Francisco Madre Vieja, lejos del bullicio de los centros turísticos masificados.
Es el testimonio vivo de cómo la industria y la ubicación estratégica pueden definir la identidad de un pueblo que nació entre cipresales y floreció bajo el trópico.





