Conoce la trayectoria de Humberto Porta Mencos, el poeta y periodista que transformó las letras nacionales con obras como "La Eterna Tragedia". Un ícono de Chiquimula que desde joven demostró una sensibilidad única para la escritura.
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Humberto Porta Mencos, gloria de las letras guatemaltecas, es considerado uno de los más grandes escritores de las primeras cinco décadas del siglo XX, llegando a ser llamado el "Bardo Chiquimulteco".
Nació el 14 de julio de 1901 en Chiquimula y falleció en la capital el 16 de marzo de 1968, hace ya 58 años.

Sus obras literarias fueron muy apreciadas en América y Europa, principalmente en España, donde lo catalogaron como un gran escritor latinoamericano. Además de ser escritor y poeta, fue periodista y escribió en varios periódicos y revistas del país.
Según el historiador Víctor Hugo Lobos, de la Unidad de Promoción Cultural, del Centro Universitario de Oriente, al igual que otros ilustres autores, Mencos representa un verdadero ícono de la cultura y las letras.

En 1928 publicó su obra Parnaso guatemalteco, una recopilación y clasificación de poemas considerada una de las más completas en su género y que reunió lo más sobresaliente y característico de la poesía nacional.
Años más tarde, entregó a la crítica el libro Poesías escogidas, publicada en la casa editorial Maucci de Barcelona y prologada por el escritor español José Brisa.
"En 1944 dio vida a la composición literaria que le permitió consagrarse como uno de los poetas más destacados de América, La eterna tragedia, que reunió un total de 4 mil versos octosílabos. La última obra que nos legó se llama 100 Poemas", refirió el historiador.

El 14 de febrero de 1968, el Congreso de la República le otorgó una pensión extraordinaria por tener aproximadamente medio siglo de eficientes servicios prestados en beneficio de las letras nacionales.
"Este reconocido literato comenzó desde muy joven en las andadas como poeta. Siempre sobresalió en la escritura y sus primeros versos los escribió cuando aún era alumno del centenario Instituto Normal para Varones de Oriente. Tuvo una gran trayectoria y no debemos olvidar su legado", concluyó Lobos.

Breve descripción de sus obras
- Parnaso Guatemalteco (1928): una de las más significativas, publicada por la Tipografía Nacional, donde compila la lírica guatemalteca desde 1750 hasta 1928.
- La Eterna Tragedia: considerada una de sus creaciones más emblemáticas, donde explora temas existenciales y sociales.
- Rebeldía: una obra que refleja su postura crítica y su espíritu libre, características constantes en su producción literaria.
- Páginas de Oro: compilación que reúne parte de su producción poética y periodística.

Legado
Existe un monumento en su honor, gestionado por el Ministerio de Cultura y Deportes de Guatemala, en su natal Chiquimula.
Entre sus poemas más conocidos se encuentra:
¡QUÉ LINDO SER PRESIDENTE!
Nací en un pueblo ignorado,
de altas montañas rodeado
y de poético ambiente;
mas, como era hombre apartado
me creían un demente...
Pero ese tiempo pasó...
y hoy les cuento a mis lectores,
que más tarde tuve yo
sinceros admiradores...
Y tanto sonó mi nombre
en la República entera,
que no quedó un solo hombre
que a verme a mi pueblo fuera;
unos por criticarme
y otros iban a elogiarme
de simpática manera.
Con la fama que me dieron
candidato ellos me hicieron,
pero..., ¡Para presidente!
Y sin tener contrincante
salí tan luego triunfante,
que no creí decente.
Pero, en fin, a lo hecho pecho;
y yo entré con pie derecho
a ser jefe de Estado.
Y... ¡Oh! que grandes ovaciones
de taimados, de sacones,
y tanto tipo arrastrado...
¡Qué lindo ser presidente!
¡Cómo se apiña la gente
cuando uno suele pasar!
Le tocan la Granadera
como a la misma bandera,
todos le hacen el saludo
y una banda con escudo
pude en el pecho ostentar.





