Ubicada en Santa Cruz del Quiché, la laguna de Lemoa atrae visitantes por su paisaje, fauna, espacios recreativos e historia vinculada a comunidades ancestrales, siendo uno de los destinos naturales más importantes de la región.
LEE TAMBIÉN: Luna Llena combina camping, aventura y descanso cerca de la ciudad capital
La laguna de Lemoa, también conocida como "Espejo del corazón del cielo", es uno de los sitios turísticos más importantes y visitados del municipio de Santa Cruz del Quiché.
El lugar es hábitat de aves, brinda la posibilidad de pescar en temporadas adecuadas, y también es apta para disfrutar de un buen almuerzo con la familia y los amigos.

A decir de Sammy Argueta, encargado de la Oficina de Turismo, este lugar es muy importante para los quichelenses, ya que representa el espejo del corazón del cielo.
"A su alrededor podemos encontrar varios sitios arqueológicos, como es el Caballero Águila, que está en el área de atrás, que es donde se realizan ceremonias que permiten conocer la cultura prehispánica del municipio", detalló.

Durante el recorrido, los visitantes pueden observar aves como el pato salvaje, pijijes y garzas, además de especies migratorias, según la época del año.
Argueta añadió que la orilla principal de la laguna cuenta con espacios de esparcimiento familiar, juegos, lanchas, churrasqueras para cocinar, parqueo y un área resguardada por la comunidad.
En la historia
La primera mención de la laguna, poco después de la llegada de los españoles, se encuentra en el Título de los indios de Santa Clara La Laguna, según lo menciona el Diccionario Geográfico de Guatemala.
El documento fechado el 22 de octubre de 1583, y divulgado por el historiador Adrián Recinos en su libro Crónicas indígenas de Guatemala, la alude con su nombre aborigen, transcrito como "Lemohaa".

Casi dos siglos después, el obispo Pedro Cortés y Larraz visitó la presidencia de Santa Cruz del Quiché, a cargo de la orden dominica, durante su recorrido por los curatos situados en los actuales territorios de Guatemala y El Salvador. El prelado escribió el relato de sus viajes realizados entre 1768 y 1770 en su manuscrito Descripción geográfico-moral, y así aludió al actual San Sebastián Lemoa.
"El pueblo de Lemoa está situado en la caída de un cerro y, por tanto, en mala situación, porque los jacales están unos sobre otros y en la cima de la iglesia; a la orilla tiene una laguna redonda que puede tener, cuando más, un cuarto de legua de diámetro".

La laguna, añade el Diccionario, se conocía antes como Lemoá, que era el nombre del municipio cuya cabecera era San Sebastián Lemoá, suprimido por acuerdo del 26 de agosto de 1936, emitido durante el mandato de Jorge Ubico Castañeda, y anexado como aldea a Santa Cruz del Quiché.
A raíz de los datos publicados con motivo del censo poblacional llevado a cabo en 1880, y con su nombre de la época, el documento menciona: "...y como notable hay que citar una laguna de 300 varas de largo y 100 de ancho, en la cual los naturales pescan varias clases de pescado".
Ubicación
Este paraje natural se encuentra en la aldea San Sebastián Lemoa, sobre el kilómetro 151 de la ruta entre Chichicastenango y Santa Cruz del Quiché.
Podés visitarlo de lunes a domingo, de 7:00 de la mañana a 6:00 de la tarde. El ingreso por persona y el parqueo para vehículos tienen el mismo precio, Q5.




