Pese al percance provocado por la lluvia, la procesión recorrerá el lugar como parte de las festividades de Semana Santa.
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La intensa lluvia que se registró al mediodía de este Viernes Santo en la cabecera departamental de Jalapa destruyó varias alfombras de aserrín elaboradas por familias de la localidad.
Los devotos elaboraron las alfombras, como es costumbre en el lugar, para esperar el paso de la procesión de este viernes.
Desde tempranas horas, vecinos del sector se organizaron para diseñar y elaborar alfombras en las calles, utilizando aserrín teñido, flores y otros elementos decorativos.
El trabajo colectivo, que tomó varias horas, tenía como objetivo rendir homenaje al paso del cortejo procesional y formar parte de una de las expresiones religiosas más representativas del país.
Sin embargo, la lluvia sorprendió a los pobladores y provocó que el aserrín fuera arrastrado por el agua, deshaciendo por completo los diseños.
En videos difundidos en redes sociales se observa cómo la corriente generada por la precipitación destruye las elaboraciones, dejando únicamente restos de los materiales utilizados.
A pesar de la pérdida del trabajo comunitario, se confirmó que la procesión continuaría su recorrido por el lugar, en cumplimiento de la programación establecida para la jornada.
Las alfombras de aserrín forman parte de una tradición profundamente arraigada en Guatemala durante la Semana Santa.
Estas son elaboradas como una muestra de fe y devoción, y simbolizan una ofrenda para el paso de las imágenes religiosas.
Su carácter efímero también representa el sacrificio, la entrega y la transitoriedad de lo material frente a lo espiritual, elementos centrales en la conmemoración de la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.




