La artista Maricel Quiná ha logrado posicionarse como uno de los talentos emergentes de la pintura en Guatemala, con obras que reflejan identidad, sensibilidad y conexión cultural, consolidando el legado artístico que distingue a San Juan Comalapa.
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Originaria de San Juan Comalapa, Chimaltenango, tierra conocida también como la Cuna del Arte, María Aracely Quiná Chalí resuena con fuerza en el ámbito pictórico surgido en el occidente de Guatemala.
También conocida como Maricel Quiná, la artista comalapense ha logrado cautivar a críticos, coleccionistas y al público en general con la excepcional calidad de sus obras al óleo, consolidándose como una de las promesas más sólidas de la plástica guatemalteca contemporánea.

Esta pasión por el arte la acompaña desde su infancia, cultivándose en el fértil terreno artístico que prosigue la tradición inaugurada por don Andrés Curruchich.
Su más reciente colección ha sido un punto de inflexión, atrayendo la mirada de expertos que no solo han elogiado su trabajo, sino que han solicitado personalizar algunas piezas para ser exhibidas en varios departamentos del país.

La temática que maneja refleja el diálogo íntimo con su entorno y sensibilidad: plumas que simbolizan libertad, rostros llenos de historias, paisajes dedicados a Guatemala, flores de vibrante colorido y figuras de animales, todos ejecutados con una técnica depurada y una paleta emotiva.
Para Maricel Quiná, la creación es un proceso doble y poético. "Primero lo plasmo con una poesía y luego lo capto con la pintura", comentó, revelando que cada lienzo nace de un verso o de una imagen literaria que luego traslada al óleo con maestría.

Al aula
En la actualidad, Maricel demuestra una admirable versatilidad y dedicación. Combina su vocación artística con su labor como maestra de educación primaria, moldeando futuras generaciones.
Asimismo, incursiona en el modelaje de prendas de vestir de la región, siendo un vivo portavoz de la indumentaria tradicional.

"Mi pasión por la pintura invade las jornadas de trabajo", confesó, encontrando en cada momento un espacio para crear.
Con un mensaje claro para las nuevas generaciones, Maricel Quiná hace un llamado a la superación académica, a la práctica de algún deporte y, por supuesto, a interesarse en las diversas ramas del arte. "En Comalapa tenemos este don en la sangre. Hay que cultivarlo, estudiar y nunca dejar de creer en nuestros sueños", exhortó.

Ejemplo
Como mujer, maestra, modelo y, sobre todo, una artista completa que está poniendo en alto el nombre de Comalapa, Maricel Quiná demuestra que cuando el talento se mezcla con la poesía y el trabajo arduo, el resultado es una obra que trasciende fronteras y toca el alma.
Su trayectoria es un ejemplo inspirador de cómo el arte puede ser el corazón de una vida multifacética y plena.




