Nancy Paola Oscal Pérez, de 14 años, una de las estudiantes del INCA baleadas cuando se dirigían a estudiar, se encuentra en un estado bastante estable, pero delicado y desde el miércoles abrió de nuevo los ojos, pero sigue asistida con oxígeno artificial, informó el vocero del hospital San Juan de Dios, Selvin Rustrián.
La adolescente que cursa el grado de primero básico y que junto con su hermana fue atacada el jueves 3 de abril, recibió un disparo en la nuca y aún lucha por su vida en la sala de cuidados intensivos del Hospital General San Juan de Dios. Su hermana mayor, Karla Daniela, murió a causa del disparo que recibió en la cabeza.

La estudiante del INCA ya ha mostrado mejorías, sin embargo, no las suficientes para trasladarla y practicarle los análisis que necesita. Para ello deberán esperar, reportó Rustrián, y sólo hasta tener los resultados se podrá saber si podrá volver a caminar.
Sedada y bajo la custodia de tres agentes de seguridad, esta víctima de la violencia en el país solamente ha podido tener contacto con los médicos y con su madre, quien la cuida día y noche y es la única persona que tiene pase para verla.
En el primer trimestre del año han sido asesinadas 178 mujeres, no se sabe cuántas más morirán en el segundo trimestre, pero se espera que Nancy Paola no forme parte de esta lista, que su historia que une a muchas más de violencia en Guatemala, tenga otro final.




