La NASA ha publicado imágenes que muestran una explosión de partículas solares proyectadas desde la superficie del Sol, estas pertenecen a una de las mayores explosiones registradas.
El fenómeno se produjo en enero de 2005, cuando una eyección de masa coronal lanzó una gran cantidad de materia solar y esta se dirigió a la Tierra. Al alcanzar nuestro planeta generó una aurora boreal que permaneció por más de seis horas en el cielo.
La erupción solar fue de tal potencia que el hecho de que no causó grandes daños en el campo magnético de la Tierra dejó asombrados a los científicos. Fluctuaciones en el campo magnético pueden afectar las redes eléctricas.

En las imágenes las partículas de materia solar se aprecian como interferencias blancas. Los expertos revelaron luego de obtener datos de laboratorios terrestres y de 20 satélites que la materia solar contenía una rara cantidad de filamento solar denso, un elemento que se desplazó a una velocidad sin precendentes.

Este desplazamiento a gran velocidad, alcanzó un máximo de unos 1800 kilómetros por segundo antes de perder velocidad hasta 600 kilómetros por segundo cuando se acercaba a la Tierra, dieron como resultado los efectos observados en las imagen obtenidas por el Observatorio Solar y Heliósferico (SOHO). Aunque es considerada una gran erupción, no pudo ser catalogada como súper erupción, usualmente las eyecciones se proyectan hacia el Polo Sur de la tierra, causando perturabaciones en la magnetosfera.

En este fenómeno la materia solar pasó por encima del hemisferio septentrional, lo que causó menos daños a las redes eléctricas.



