Conoce a Nicolás Telón, el violonchelista de Comalapa que destaca como embajador cultural. Descubre cómo su talento lo llevó a colaborar con el compositor noruego Eimar Steinkopf y cómo hoy fusiona la música clásica con su pasión por la gastronomía.
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En las vibrantes calles de San Juan Comalapa, Chimaltenango, cuna de grandes pintores regionalistas, también resuena con fuerza la música clásica. El violonchelista Nicolás Telón se ha convertido en un embajador cultural de este municipio, llevando su talento desde las cuerdas de su instrumento hasta la alta cocina local.
La pasión de Telón por la música no fue casualidad. Hace 15 años, dio sus primeros pasos en el pentagrama musical, iniciando un viaje sonoro que lo llevaría a trascender las fronteras de su comunidad.

Su dedicación lo impulsó a trasladarse a la capital, donde se sumergió en el estudio profundo del violonchelo, especializándose y perfeccionando la técnica de este imponente instrumento de cuerdas.
A lo largo de su trayectoria, Nicolás ha compartido su arte en diversos escenarios a nivel nacional, participando en conciertos que han cautivado al público guatemalteco.

Sin embargo, uno de los hitos más recientes en su carrera fue su participación como músico de acompañamiento para el destacado compositor noruego Eimar Steinkopf. Tal experiencia, sin duda, enriqueció su perspectiva musical y lo colocó en el mapa de las colaboraciones internacionales.
Su versatilidad artística también lo llevó a formar parte de varias agrupaciones musicales, explorando diversos géneros y formatos, demostrando que el chelo puede dialogar con una amplia variedad de estilos.

A la cocina
El talento de Nicolás Telón no se detiene en la interpretación musical y en dar a conocer los sonidos de su región natal.
Con la misma pasión y precisión con la que interpreta una partitura, se ha destacado en el mundo de la gastronomía, ejerciendo como chef y poniendo en alto los sabores de la cocina local.
Esta dualidad lo convierte en un personaje fascinante, capaz de emocionar con un melodía y sorprender con un platillo. Consciente del poder transformador del arte, Nicolás Telón envía un mensaje claro a las nuevas generaciones de su municipio natal y de todo el país.

"Invito a los jóvenes a que se interesen en el arte de la música. No solo es una disciplina, es una forma de expresar lo que llevamos dentro, de conectar con los demás y de construir un futuro lleno de sensibilidad", manifestó.
Telón también los exhortó a "que se animen a tomar un instrumento, a descubrir el mundo maravilloso que hay detrás de cada nota".
Con su ejemplo, Nicolás Telón demuestra que desde las montañas de Comalapa se puede alcanzar las notas más altas, y que el arte, ya sea en un pentagrama o en una receta, es el mejor ingrediente para la vida.





