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La guerra a muerte del #PactoDeCorruptos...

  • Por Beatriz Colmenares
Roxana Baldetti y Alejandro Sinibaldi eran cómplices en el PP pero también rivales. (Foto: Wilder López/Soy502)

Roxana Baldetti y Alejandro Sinibaldi eran cómplices en el PP pero también rivales. (Foto: Wilder López/Soy502)

En el país del #PactodeCorruptos, ese que no permite injerencias extranjeras indeseables, Alejandro Sinibaldi es un empresario de éxito, además de eficiente funcionario con enorme capacidad para crear nuevos negocios y generar empleo. Que la mayoría de sus emprendimientos se utilizara para canalizar sobornos y extorsiones “son gajes del oficio”. 

Como Ministro de Comunicaciones, Sinibaldi se dio a la tarea de pagar la “deuda de arrastre” que el Estado tenía con empresas constructoras. Y cumplió, claro que sí. A cambio de módicas comisiones y promesas de contratos más jugosos. Él, como su familia y amigos, no digamos los contratistas cómplices, tenían el presente y futuro asegurados. Así estaba trazado el plan. Y así habría sido ejecutado. Pero en el camino algo ocurrió que no figuraba en las previsiones: un Ministerio Público eficiente, fortalecido por la CICIG, que empezó a “contarle las costillas” a ellos y sus similares. Entonces, de la noche a la mañana hubo que liquidar compañías, esconder activos y sacar los fajos de dinero de millón en millón. 

La forma de operar de Sinibaldi fue revelada por su asistente, Aneliese Herrera. (Foto: Wilder López/Soy502)
La forma de operar de Sinibaldi fue revelada por su asistente, Aneliese Herrera. (Foto: Wilder López/Soy502)

En el país del #PactodeCorruptos, ese que proclama a la soberanía como valor supremo, Roxana Baldetti es una visionaria. Una mujer que, comprometida con el país, rebuscó hasta debajo de las piedras hasta encontrar con qué limpiar el Lago de Amatitlán. ¿Su inmenso patrimonio, sus casas, sus cámaras hiperbáricas? Respuesta corta: producto del trabajo honrado. De sueldos de hasta 300 mil quetzales mensuales de los que no existen registros, así como de dividendos de empresas artesanales de belleza. ¿O es que acaso Estée Lauder no amasó fortuna vendiendo cremas?

La ex vicepresidenta Baldetti ha tratado de justificar sus propiedades diciendo que tenía una empresa artesanal de belleza y cobraba asesorías. (Foto: Wilder López/Soy502)
La ex vicepresidenta Baldetti ha tratado de justificar sus propiedades diciendo que tenía una empresa artesanal de belleza y cobraba asesorías. (Foto: Wilder López/Soy502)

En el país del #PactodeCorruptos, en el que el término “sedición” se emplea con toda ligereza, el negocio del Transurbano se concibió para aliviar el calvario diario de cientos de miles de guatemaltecos que arriesgan su vida para desplazarse de un punto a otro. No pasa de ser un detalle incómodo que Luis Gómez acumulara 21 propiedades en el proceso. O que otros (y otras) se enriquecieran en cada fase, desde quienes arrendaban las bodegas para almacenar la maquinaria, hasta quienes daban seguridad a las unidades. UNE se llama el partido que estaba en el poder cuando eso se consumó. Eso, tampoco hay que olvidarlo. 

Luis Gómez es una de las piezas clave del caso Transurbano. Está profugo. (Foto: Cortesía Nuestro Diario)
Luis Gómez es una de las piezas clave del caso Transurbano. Está profugo. (Foto: Cortesía Nuestro Diario)

En el país del #PactodeCorruptos, ese en que una canciller se siente en la libertad de “conminar” al Secretario General de la ONU, el presidente Jimmy Morales es una víctima del sistema. Un político que cayó, sin percatarse de ello, en las redes de financiamiento electoral ilícito. ¿Por qué tendría que pagar él, defensor a ultranza de la familia tradicional, por algo “que todo el mundo hacía”? 

En ese país, el del #PactodeCorruptos, las necesidades básicas de la población están cubiertas. De otra forma, no se explica que la principal prioridad de este Gobierno sea salir, a toda costa, de un ente investigador que, según dicen, vino a destrozar el sistema judicial y no registra resultados (más que identificar 60 estructuras criminales, ligar a proceso a 680 individuos y obtener más de 310 condenas). 

Los del #PactodeCorruptos jamás han puesto un pie en un hospital público. No saben lo que significa que un hijo se muera de hambre. O que una hija tenga que enfrentarse a todos los horrores concebibles para buscar un trabajo en Estados Unidos, porque aquí no hay.

A los del #PactodeCorruptos nunca les ha faltado nada. El Estado de Guatemala ha sido pródigo con ellos. Romper su pacto les implica incertidumbre. O ir a la cárcel. Y por eso hoy tienen que hacer hasta lo imposible por acabar con todo aquello que se interponga entre ellos y la impunidad. Esa que les beneficia a ellos, a costa de todos nosotros.

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19 de septiembre de 2018, 15:09

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