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“El pastor de los migrantes”, la mano amiga en tierra ajena

  • Por Fredy Hernández
23 de julio de 2019, 04:07
Mario Gálvez llega cada miércoles para compartir alimentos y motivación espiritual a los migrantes. (Foto: Fredy Hernández/Soy502)

Mario Gálvez llega cada miércoles para compartir alimentos y motivación espiritual a los migrantes. (Foto: Fredy Hernández/Soy502)

Las mañanas se vuelven eternas para los centroamericanos, caribeños y africanos que día a día se acerca a las oficinas de la Comisión Mexicana de Ayuda al Refugiado (COMAR) con el objetivo de conocer si son aptos para recibir la visa humanitaria para permanecer en ese país.

Las filas pueden extenderse hasta 8 cuadras y muchos de los migrantes deben pernoctar o llegar en la madrugada para ser de los primeros en ingresar al recinto a las 9:00 de la mañana. Esa larga espera es tediosa y muchos no tienen dinero para comprar una baleada, una pupusa o un cafecito caliente que ahora ya se pueden comprar en territorio mexicano.

Tocado por esa situación a través de un migrante salvadoreño, el pastor Mario Gálvez inició una campaña junto con sus feligreses para llevar un pedazo de pan y la palabra de Dios a estas personas.

“A mí lo que me mueve es el amor a la humanidad. No sé hasta el fondo los problemas que enfrentan estas personas en sus países, con su familia. Ellos están buscando la manera de cómo sobresalir y si nosotros (México) somos el trampolín para que ellos lo logren, pues Dios nos ha enseñado a servir. Eso es lo que me mueve, que ellos tengan un vaso de café y un plato de comida para que puedan seguir adelante”, cuenta Gálvez mientras de la parte trasera de su carro abre dos contenedores llenos de café y varias bolsas con pan.

El pastor y algunos voluntarios llegan para repartir comida y café a los migrantes mientras esperan la apertura de la COMAR. (Foto: Fredy Hernández/Soy502)
El pastor y algunos voluntarios llegan para repartir comida y café a los migrantes mientras esperan la apertura de la COMAR. (Foto: Fredy Hernández/Soy502)

El pastor destaca que desde que la crisis se agudizó, se ha convertido en hermano de puertorriqueños, hondureños, salvadoreños, guatemaltecos y de otras naciones que buscan dejar atrás los problemas que los agobian, algunos de ellos relacionados con la violencia y la pobreza en sus respectivos países.


Voluntarios

Mario destaca que desde hace 1 año empezó esta labor humanitaria. Primero lo hacía al lado de su esposa, pero después se ha unido la comunidad de su iglesia Ministerio Unción de lo Alto, quienes aportan azúcar, café, vasos y otros alimentos que son destinados para los inmigrantes.

Durante la visita a Tapachula, el pastor relató que hace pocos días había recibido la llamada de 2 familias que él apoyó durante su paso por Tapachula. La llamada era para contarle que ya habían llegado a Estados Unidos, por lo que se sentía agradecido con Dios por haber sido parte de este proceso para que estas personas pudiesen escapar de la opresión de la cual escapaban de sus países.

Algunas personas llegan para apoyar al pastor en la labor de repartir los alimentos a los migrantes. (Foto: Fredy Hernández/Soy502)
Algunas personas llegan para apoyar al pastor en la labor de repartir los alimentos a los migrantes. (Foto: Fredy Hernández/Soy502)

Historias de vida

Gálvez añade que desde que inició esta labor se ha encontrado con historias que le han movido el corazón, principalmente de personas que tratan de liberarse de las marcas de una vida lastimada por la violencia como las maras.

“Hemos visto a personas con cicatrices y tatuajes, pero que quieren cambiar de vida. Me han dicho que ya no quieren esa vida, que en las noches tienen sueños aterradores de las acciones que han cometido y quieren liberarse de ese infierno”, agrega Gálvez.

Mario Gálvez espera que los migrantes puedan resolver sus problemas y dejar atrás los problemas que los obligó a huir de sus países. (Foto: Fredy Hernández/Soy502)
Mario Gálvez espera que los migrantes puedan resolver sus problemas y dejar atrás los problemas que los obligó a huir de sus países. (Foto: Fredy Hernández/Soy502)

Mientras exista necesidad, el pastor afirmó que estará ahí para apoyar a quien lo necesite, ya sea con alimentos o con la palabra de Dios para encontrar la fortaleza espiritual y así ser parte del cambio de vida por la que muchos salen de sus países en Centroamérica, el Caribe y otras naciones del mundo.

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