El Congreso enfrenta una división interna por la aprobación de 346 plazas 022, entre la continuidad laboral y señalamientos de irregularidades. Mientras que expertos señalan estas prácticas como valor de cambio.
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El Congreso de la República mantiene una pugna interna por la posible aprobación de 346 contratos bajo el renglón 022, una decisión que ha generado posiciones encontradas entre la actual presidencia del Organismo Legislativo y miembros de la próxima Junta Directiva, en medio de señalamientos de intereses políticos, exceso de personal y posibles plazas fantasma. No obstante, expertos señalan esta práctica como intentos por construir apoyos políticos.
El presidente del Congreso, Nery Ramos, sostuvo que las plazas en discusión no corresponden a nuevas contrataciones, sino a la renovación de los que implican personal que ha laborado durante varios años en el Legislativo.

Según explicó, se trata de trabajadores algunos hasta con quince años de servicio continuo, que desempeñan funciones operativas y administrativas esenciales. "solo son renovaciones de contrato, de gente que lleva laborando entre 4, 8, 10 y 15 años dentro del Congreso" indicó.
Plazas 022
Entre el personal incluido mencionó conserjes, trabajadores de mantenimiento, guardias parlamentarios, personal de recursos humanos, de la Dirección Legislativa, Administrativa y de Comunicación, así como mujeres embarazadas, quienes. según indicó, son indispensables para que el Congreso pueda iniciar y mantener sus funciones administrativas durante el año.
Ramos afirmó que estas renovaciones responden a requerimientos formales realizados por los distintos directores del Congreso a la Comisión Permanente y al nuevo presidente del Legislativo.

Además, explicó que el uso del renglón 022 se ha mantenido durante al menos 15 años debido a la falta de plazas disponibles bajo el renglón 011, el cual requiere convocatorias y procesos de selección conforme a la Ley de Servicio Civil del Congreso.
"Es apenas un 50% del personal entre 011 y 029 que contrata regularmente el congreso cada año, no de esta administración, sino de administraciones anteriores incluso" agregó.

El presidente del Congreso también señaló que parte de la oposición a estas plazas obedece a intereses políticos, ya que, según su percepción, algunos diputados buscan remover a personal con años de experiencia para colocar a personas afines.
En ese sentido, aseguró que la Comisión Permanente únicamente tomó la decisión de dar continuidad a una parte del personal que ya se encontraba laborando, y advirtió que sin estas renovaciones el Congreso quedaría con limitaciones operativas.
"No son nuevas plazas, son renovaciones de contratos de personal necesario que no lo decide la comisión permanente, lo requieren los diferentes directores del congreso de la república o del organismo legislativo." enfatizó.
Supera límite legal
En contraste, el diputado Orlando Blanco, electo como secretario de la próxima Junta Directiva, manifestó su rechazo a la aprobación de las 346 plazas, al considerar que la propuesta excede los límites establecidos en la normativa vigente y reproduce prácticas irregulares que el propio Legislativo ha intentado corregir en años anteriores.
Al respecto se refirió al tema como "una serie de contrataciones que lo único que generan es una carga de personal innecesaria para el Congreso de la República."
Blanco explicó que el artículo 154 del Reglamento del Congreso fija un tope aproximado de 580 a 585 contratos bajo el renglón 022, considerando asesores de diputados, bloques legislativos y Junta Directiva. Incluso al sumar personal de apoyo para direcciones administrativas, sostuvo que el número no debería superar las 650 personas.

De acuerdo con sus datos, en 2024 el Congreso contrató 1,428 personas bajo el renglón 022 y en 2025 otras 1,038, cifras que, según afirmó, superan ampliamente el límite legal y evidencian un crecimiento desproporcionado de este tipo de contrataciones.
"El año pasado, en el dos mil veinticinco, se contrataron mil treinta y ocho personas. Es decir, estamos hablando de más de cuatrocientas personas arriba de estas contrataciones" explicó.
Respecto a las 346 plazas actualmente en discusión, Blanco aseguró que solo entre 40 y 45 personas serían realmente necesarias, principalmente para áreas como Guardia Parlamentaria, clínicas médicas, Jardín Infantil, marimba institucional, seguridad de edificios y apoyo puntual en recursos humanos.
"Hay alguna gente que sí amerita ser contratada del Jardín del Niños, de las clínicas médicas, de Guardia Parlamentaria y Marimba... pero eso no supera las treinta y cinco a cuarenta personas. Luego habría que ver qué necesidades reales tienen cada dirección." dijo.
El resto, indicó, correspondería a contratos nuevos impuestos desde la Junta Directiva, muchos de ellos sin haber sido solicitados por los directores de área. "Es decir, que los directores no han solicitado a esa gente. Quienes se las han impuesto han sido los de junta directiva" expresó.
Plazas fantasma
El diputado también señaló la existencia de posibles plazas fantasma, al indicar que directores de dependencias como Recursos Humanos, Asesoría Jurídica y la Dirección de Estudios e Investigación Legislativa confirmaron que no solicitaron la mayoría del personal asignado. "un montón de plazas de gente que en los últimos dos años ellos han tenido contratados y muchas de ellas son plazas fantasmas." puntualizó."
Añadió que existen prácticas como el marcaje de entrada y salida sin cumplimiento efectivo de labores, así como limitaciones físicas de espacio que evidenciarían que no todo el personal contratado acude a trabajar.

Blanco informó que ya fue presentada una denuncia ante la Contraloría General de Cuentas y advirtió que la aprobación de estas plazas implicaría una erogación mensual cercana a los seis millones de quetzales, que al año, incluyendo prestaciones laborales, superaría los 80 millones de quetzales.
"Es un acto corrupto y además es un acto desleal, deshonesto y poco ético para con la nueva Junta Directiva. El Congreso no es para repartir plazas. Yo ya interpuse una denuncia y he estado denunciando ese tema constantemente", enfatizó el diputado Blanco.
Hasta ahora, el acta de la Comisión Permanente que avala las contrataciones no ha sido firmada por todos sus integrantes, por lo que la resolución aún no ha cobrado plena vigencia. Blanco anunció que, de concretarse la aprobación antes del cambio de Junta Directiva, propondrá dejar sin efecto dichas resoluciones en la primera sesión del nuevo órgano directivo.
Prácticas políticas históricas
El analista político Renzo Rosal considera que la controversia por las plazas 022 en el Congreso de la República se inscribe en una práctica recurrente dentro del Organismo Legislativo, donde las contrataciones han sido utilizadas históricamente como un instrumento de negociación política y clientelismo, más allá de una gestión estrictamente técnica o administrativa.
"Lamentablemente las gestiones que se observan en el Congreso de la República van muy orientadas precisamente a este tipo de excesos." indicó.
Rosal explicó que, en el caso reciente, las decisiones adoptadas durante la presidencia del Congreso encabezada por Nery Ramos durante los últimos dos años pueden interpretarse como intentos por construir apoyos políticos, particularmente tomando en cuenta que el entonces presidente provenía de una bancada minoritaria.
Según el analista, esta condición suele llevar a los presidentes del Legislativo a buscar respaldo entre distintos bloques y sectores, lo que se traduce en un mayor uso de plazas y contratos como mecanismo de acercamiento político.
"Las plazas y contratos en el Organismo Legislativo han sido un elemento de valor de cambio. Es decir, son para congraciarse por diferentes aspectos y se utiliza en el Congreso de la República como una forma de otorgamiento de privilegio, de otorgamiento de espacios, algunos de poder cuando son números de alto valor, o en otros casos simple, sencillamente, el estar distribuyendo plazas que en muchas ocasiones no cumplen con los estándares, no cumple con el perfil, pero que hay un papel de entreguismo político"

El analista añadió que este tipo de prácticas no es exclusivo de una administración, sino que se ha repetido con otros presidentes del Congreso, tanto aquellos que han provenido de bancadas minoritarias como quienes han contado con el respaldo de estructuras partidarias fuertes.
En ambos escenarios, señaló, las plazas y contratos suelen convertirse en moneda de cambio para consolidar alianzas, repartir cuotas de poder o generar lealtades internas.
En ese contexto, el analista también se refirió al papel que ha asumido el diputado Orlando Blanco, integrante de la próxima Junta Directiva, quien ha denunciado públicamente las irregularidades en las contrataciones. No obstante, advirtió que estas denuncias deben analizarse también desde una óptica política, ya que, según indicó, los actores que hoy encabezan la fiscalización también persiguen objetivos propios.
A su juicio, algunas de las observaciones tienen fundamento, mientras que otras podrían responder a la intención de capitalizar políticamente el discurso anticorrupción y posicionarse como referentes de transparencia.

Finalmente, Rosal subrayó que el debate sobre las plazas y contrataciones en el Congreso debe abordarse con criterios técnicos, legales y de largo plazo, reconociendo tanto la gravedad de los hallazgos actuales como la necesidad de evaluar con cautela quiénes denuncian, cómo lo hacen y con qué propósito, en un escenario marcado por desconfianza institucional y disputas de poder dentro del Legislativo.
Diferencias entre los renglones 011, 022 y 029
En el Congreso de la República, la contratación de personal se rige por distintos renglones presupuestarios, cada uno con características específicas en cuanto a estabilidad laboral, prestaciones y funciones.
El renglón 011 corresponde al personal presupuestado y es el más amplio dentro de la institución. Quienes ocupan estas plazas reciben un salario mensual y gozan de todas las prestaciones de ley, como afiliación al Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS), Bono 14, aguinaldo, vacaciones e indemnización.
Estos trabajadores cuentan con estabilidad laboral y solo pueden ser removidos por una causa debidamente justificada; de lo contrario, pueden acudir a un juzgado de trabajo para solicitar su reinstalación. Además, el pacto colectivo del Congreso establece un aumento salarial anual del 10 % para este tipo de personal.
La Ley Orgánica del Congreso también define la cantidad de plazas 011 que pueden asignarse; de cada diputado tiene derecho a cuatro empleados bajo este renglón; cada bloque legislativo puede contar con dos por el solo hecho de existir y uno adicional por cada cuatro diputados.

Cada comisión de trabajo puede tener hasta dos trabajadores 011; y cada integrante de la Junta Directiva puede disponer de cinco, con la excepción del presidente del Congreso, quien puede tener hasta ocho personas a su cargo.
Sin embargo, para acceder a una plaza 011 es necesario pasar por un proceso administrativo que puede prolongarse por varios meses.
Por su parte, el renglón 022 corresponde al personal contratado. Estos trabajadores reciben casi las mismas prestaciones que los del renglón 011, con excepción del incremento salarial anual y la indemnización. Los contratos bajo este renglón tienen una duración máxima de un año.
No obstante, el pacto colectivo del Congreso establece que, tras dos años continuos en una plaza 022, el trabajador debe ser promovido automáticamente a una plaza 011. La Ley de Régimen Interior autoriza a cada diputado a contratar, bajo este renglón, a un asesor, un asistente y una secretaria, plazas que se asignan a solicitud directa de los parlamentarios.
Finalmente, el renglón 029 está destinado a la contratación de servicios técnicos y profesionales, según el Manual de Clasificaciones Presupuestarias para el Sector Público del Ministerio de Finanzas. Las personas contratadas bajo este esquema no son consideradas empleados, por lo que no están sujetas a un horario laboral fijo. Al igual que en el renglón 022, estos contratos no pueden exceder un año y se otorgan a solicitud de los diputados.





