En la historia del mundo y de Guatemala han existido trabajos que han marcado época, pero que con el tiempo también se han hecho obsoletos.
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Con motivo del Día Internacional de los Trabajadores, vale la pena recordar algunos oficios destacados en la sociedad.
¿Qué hacía un oidor de la Real Audiencia? ¿Cuál era la función de un carretero? Estas son ocupaciones que posiblemente alguna vez hayamos leído en un libro de historia, pero de las que poco o nada sabemos.
Un oidor, por ejemplo, era una especie de juez durante los tiempos coloniales en Guatemala. Estos trabajaban para la Corona española y se encargaban de juzgar apelaciones a denuncias y delitos individuales, además de ayudar a resolver casos sin que estos llegaran a juicio.

Los oidores basaban su trabajo en "oír" lo que sucedía y dar parte a la corona española. Una vez al año debían viajar para inspeccionar cada una de las provincias que formaban parte de ciertos territorios delimitados por los reyes.
Otro trabajo interesante e importante era el de los carreteros, hombres que se dedicaban a reparar carretas y que hoy serían tan necesarios como los mecánicos, pues siglos atrás las carretas eran el principal medio de transporte para largas distancias.
Otra ocupación que fue muy importante en Guatemala y existió hasta hace muy poco fue la de los tipógrafos. Estas personas eran especialistas en encontrar tipos de letra adecuados y formar palabras que luego quedarían registradas sobre papel.
Esta profesión dejó de existir desde la llegada de tecnologías digitales que hicieron innecesaria la labor tipográfica.
Quedan en el recuerdo
Estas son algunas otras ocupaciones de antaño que dejaron de existir con la llegada de nueva tecnología:
- Telefonistas: ayudaban a las personas a conectarse a llamadas de larga distancia.
- Telegrafistas: manejaban los telégrafos para mandar mensajes cortos.
- Faroleros: cada noche encendían faroles cuando no existía alumbrado eléctrico.
- Despertadores: pasaban tocando puertas y ventanas para despertar a la gente.

¡Diez de la noche y todo sereno!
Hasta hace poco más de siglo y medio todavía existían los serenos. Estas personas se encargaban de mantener el orden, seguridad y tranquilidad por la noche.
A diferencia de los policías o guardias de seguridad, que ahora hacen vigilancias nocturnas, los serenos se anunciaban a su paso, gritaban cada vez que había una hora en punto y alertaban sobre cualquier desorden público.





