El sector proyecta una expansión del 4.7% para 2026, impulsado por el auge de la vivienda de alta densidad y la demanda industrial en la capital.
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La industria de la construcción en Guatemala se consolida como el principal motor de la actividad productiva nacional, proyectando un ciclo de expansión que podría extenderse por la próxima década.
Durante la inauguración de Construfer 2026 este jueves 16 de abril, líderes gremiales y autoridades municipales destacaron que el sector prevé un crecimiento del 4.7% para el cierre del presente año, una cifra que supera la media del Producto Interno Bruto (PIB) nacional estimada en 4.1%.
Este dinamismo, aunque moderado respecto al histórico 8.4% alcanzado el año anterior, refleja una estabilización del mercado tras la fuerte demanda acumulada y el impulso generado por nuevas normativas de edificación en la capital.

El pulso del sector
El optimismo que impera en la industria tiene bases sólidas en el desempeño de los últimos períodos y en factores demográficos clave.
Según Juan Pablo Estrada, presidente de la Cámara Guatemalteca de la Industria de la Construcción, la demanda actual está impulsada por una población joven —con una edad promedio de 29 años— que busca insertarse en el mercado inmobiliario.
Además, el fenómeno del nearshoring ha disparado la construcción de infraestructura logística, como bodegas y parques industriales, para empresas que buscan proximidad con sus mercados finales, según Estrada.
El presidente de la Cámara de la Construcción dijo que esta demanda ha provocado que la feria del sector crezca de 2,000 a 9,000 metros cuadrados de exposición en comparación con ediciones anteriores.

"La construcción no solo es el edificio, la construcción es el que pueda haber más vivienda, el que puedan comercios, tener lugares donde poder ofrecer sus servicios. Y se trata cabalmente de un desarrollo en donde el factor que se puede ver es la construcción, pero el que se puede sentir es el empleo", afirmó el alcalde capitalino, Ricardo Quiñónez.
"La ciudad de Guatemala no crece por inercia, la ciudad de Guatemala está creciendo por un impulso, por la inversión, por decisiones que se están haciendo como hoy aquí y por la confianza de quienes están poniendo su capital, sus recursos a través trabajar en la ciudad de Guatemala y eso es lo que ha venido creciendo y que vemos con optimismo los próximos 10 años", agregó Quiñónez.
Auge de la vivienda
El desarrollo inmobiliario ha dado un giro radical hacia la verticalidad en el área metropolitana, donde el 70% de las nuevas licencias corresponden a edificios de apartamentos, de acuerdo con Estrada.
El dirigente gremial señaló que esta transición responde a la escasez de suelo urbanizable y a una política municipal que incentiva la densificación para optimizar servicios.
Por su parte, el alcalde capitalino subrayó que la Municipalidad de Guatemala ha implementado al menos nueve reglamentos nuevos, incluyendo el Plan de Ordenamiento Territorial (POT), que buscan agilizar la emisión de licencias y brindar certeza jurídica a los inversionistas.
Quiñónez destacó que este marco legal ya muestra resultados concretos con la construcción de 34 nuevos edificios verticales en la ciudad, los cuales están diseñados para responder a la creciente demanda habitacional.

Según el jefe edil, estos proyectos permiten la proliferación de vivienda asequible en zonas céntricas, orientados a un segmento que antes era excluido por los altos costos.
Un hito en este sector es la consolidación de la Vivienda de Prioridad Presidencial y proyectos con enganches (fraccionados) mínimos de hasta 2,000 quetzales, facilitando que familias jóvenes residan cerca de sus lugares de trabajo, indicó Quiñónez.
No obstante, a pesar de que el país produce entre 20,000 y 25,000 unidades habitacionales al año, la cifra sigue siendo insuficiente para cubrir un déficit habitacional que supera el millón de viviendas, reconoció Estrada.
Según el presidente de la Cámara de la Construcción, los desarrolladores apuestan a que el sistema FHA continúe expandiéndose, con una proyección de más de 7,500 unidades financiadas para este año, un incremento notable frente a las 6,000 del ejercicio anterior.
Desafíos y conectividad
Pese a los indicadores positivos, el sector enfrenta obstáculos estructurales que limitan su capacidad de crecimiento a largo plazo, siendo la infraestructura vial el punto más crítico.
La saturación de los puertos y el déficit de carreteras modernas actúan como un cuello de botella para la competitividad del país.
Para la Cámara de la Construcción, es imperativo que el Estado asuma una política firme para desarrollar proyectos de gran escala, como los tres anillos metropolitanos propuestos en estudios técnicos previos.

Estrada opinó que la mejora de la red vial no solo beneficiaría al sector construcción, sino que es una condición necesaria para que otras industrias logren descentralizarse y reducir costos logísticos.
"Estamos proyectando que la industria de la construcción va a crecer 4.7% este año, que es por encima de la media de crecimiento del PIB nacional que se estima para 4.1. El mercado está creciendo, hay muchísima demanda de materia prima, de productos, de maquinaria", reiteró el presidente de la Cámara de la Construcción.
"El déficit habitacional de vivienda en Guatemala es arriba de 1 millón de viviendas; el país produce alrededor de 20,000 a 25,000 viviendas al año, lo cual no cierra la brecha por mucho. Estimamos que en los próximos 3 años va a crecer aún más el mercado FHA, que el año pasado fueron alrededor de 6,000 unidades y este año ya se proyectan más de 7,500", explicó Estrada.
Proyecciones a futuro
Para los próximos años el sector apunta a una diversificación geográfica de la construcción, con un crecimiento acelerado en las ciudades intermedias del interior del país.
Según los constructores, en estas regiones, el flujo de remesas familiares se ha convertido en un pilar fundamental para la autoconstrucción y el desarrollo de centros comerciales locales.
Estrada confía en que, de mantenerse el ritmo actual de inversión y de resolverse las trabas en infraestructura nacional, la construcción seguirá siendo el termómetro que marque el crecimiento económico de Guatemala.




