Conozca la historia de María Francisca Benavente Corzo de Juárez, conocida como doña Paquita, una experta costurera de Patzún que dedica su vida a la confección de túnicas religiosas y vestimenta para imágenes sacras.
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Con 68 años de edad y un legado de fe, esta artista guatemalteca también destaca por su colección de muñecas vestidas con trajes típicos y figuras del espectáculo, preservando la identidad cultural y el arte sacro en Guatemala a través de cada puntada en su máquina de coser.
El sonido constante de una máquina de coser marca el ritmo de los días en el hogar de María Francisca Benavente Corzo de Juárez, conocida cariñosamente como doña Paquita.
Entre hilos, telas y agujas, su trabajo trasciende lo cotidiano: cada prenda que confecciona lleva consigo historia, fe y tradición.
A sus 68 años, su vida ha estado profundamente ligada al arte de la costura. Aunque aprendió desde joven, fue hasta los 38 años, tras una operación de columna que la obligó a dejar su empleo, que retomó el oficio como sustento.
Con una máquina eléctrica comenzó elaborando servilletas y faldas escolares, sin imaginar que ese sería el inicio de una trayectoria marcada por la dedicación.

Prenda de fe
El rumbo de su trabajo cambió con un encargo especial: una túnica para la imagen de Jesús del Prendimiento, solicitada por su hijo.
Aquella pieza no solo representó un reto, sino que abrió la puerta a una nueva etapa y una nueva dedicación en su labor como costurera.
Desde entonces, ha confeccionado vestimentas para imágenes como Jesús Sepultado, San Juan y la Virgen María, entre muchos más, integrándose a una tradición que forma parte de la identidad cultural y religiosa de Patzún.
Sin imaginarlo, quienes visiten el templo parroquial y contemplen las imágenes pueden estar ante los diseños creados por doña Paquita.
Además de "vestir imágenes", como dice en broma al aludir a la creencia popular de que la mujer que permanece soltera se dedica a este oficio, doña Paquita confecciona prendas para sacerdotes, acólitos, uniformes escolares y ropa de ocasión.

Colección
Sin embargo, su creatividad encuentra una expresión particular en una colección muy especial: muñecas que ella misma viste.
"Todo comenzó con una muñeca Barbie que recibí como regalo. Con el tiempo, la colección creció hasta volverse incontable", recordó.
Cada pieza es única: algunas representan a populares figuras del espectáculo como Celia Cruz, Selena, Lucero o Alejandro Fernández.
Otras lucen trajes tradicionales inspirados en distintas regiones de Guatemala, resaltando la riqueza cultural del país.

Legado
En un municipio donde cada vez son menos quienes elaboran vestimenta para imágenes religiosas, doña Paquita mantiene vivo este oficio con paciencia y devoción.
Su trabajo no solo responde a una necesidad, sino que también preserva una tradición que conecta generaciones.
Actualmente, continúa frente a su máquina de coser con la misma entrega de siempre. Para ella, cada puntada no es solo parte de una prenda, sino un hilo que entrelaza memoria, identidad y la historia viva de su comunidad.




