Conoce a Efraín Morales Sánchez, el maestro de Retalhuleu conocido como el "poeta anónimo". Con más de 200 poemas y canciones infantiles, su obra nace de la necesidad de enseñar valores y rescatar el vocabulario sano en las aulas.
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Durante más de cuatro décadas, la figura de Efraín Morales Sánchez ha sido sinónimo de entrega, pedagogía y una profunda sensibilidad artística.
A sus 65 años, este ilustre maestro, originario de San Marín Zapotitlán, Retalhuleu, ha logrado amalgamar su vocación docente con un incansable espíritu literario.

A lo largo de su trayectoria, ha encontrado en la poesía y la narrativa una vía de escape y expresión, acumulando un impresionante tesoro creativo que supera los 200 poemas, cuentos y canciones.
Conocido afectuosamente en el gremio bajo el apodo de el "poeta anónimo", título otorgado por un colega que supo reconocer su talento silencioso, Morales ha transformado la palabra escrita en un vehículo para la transmisión de valores éticos y memorias colectivas; no son meras rimas, sino espejos de su infancia, crónicas de su labor como educador y homenajes a la exuberante naturaleza que lo rodea.

"Siempre fui curioso con las letras. Cuando estudiaba, me apasionaba escribir. Recuerdo que la primera vez que participé en un certamen escolar fue con un poema por el Día de la Madre; obtuve el primer lugar, pero me dijeron que el premio llegaría después... ¡Y muchos años más tarde sigo esperando!", relató con humor el autor.
Inició como maestro en 1980; sin embargo, su estancia laboral en Santiago Atitlán, Sololá, fue la que detonó su fase más prolífica. Ante la carencia de materiales didácticos para enseñar literatura, decidió crear su propio contenido.

Inspirado en la majestuosidad del lago y los volcanes, comenzó a redactar versos que hoy forman parte de su identidad. La primera obra formal que escribió se titula Alboroto infantil; esta fue el comienzo de una serie de cinco libros, aunque la realidad económica ha mantenido muchos de sus manuscritos en el anonimato.
También ha publicado Poemario infantil El Hormiguero, Cancionero infantil Sin Frontera y Especial navideño.

Más allá de las aulas del Instituto Básico por Cooperativa de San Andrés Villa Seca, donde labora desde hace 24 años, es un hombre de familia.
Esposo de Amalia Ortigoza y orgulloso padre de cuatro hijos, ha sabido equilibrar su vida privada con su faceta como compositor, sumando más de 40 canciones infantiles.
"Actualmente, muchas canciones promueven vulgaridades. Mi meta es que los niños posean un vocabulario adecuado y sano", aseguró.

A pesar de su vasta producción, el maestro lamenta la falta de espacios y apoyos institucionales para el arte. No obstante, su convicción permanece intacta.
Para él, la poesía está en todas partes: en el viento, en la mirada de un alumno y en la historia de su pueblo. Efraín sigue escribiendo convencido de que, mientras haya vida, habrá una estrofa nueva por nacer para inspirar a las futuras generaciones.




